Uno de los varios significados de espontaneo es: Que se realiza por propia voluntad, sin estar coaccionado u obligado a ello.

A Pesar de ser un europeísta convencido y considerar que es el lugar donde más se respeta los derechos humanos y donde la persona puede ejercer sus derechos con más garantías y ser mayormente respetado, Desde las minorías a los a los diferentes colectivos, sienten más o menos el amparo de la justicia universal. Donde la democracia se encuentra asentada en mayor medida comparada con otras regiones del mundo, donde entre comillas alguien puede sentirse libre de pensamiento. No deja de aburrirme este mundo predestinado., quizás por eso no frecuento mucho esta área geografía y prefiero pirarme al sur siempre que puedo.

La falta de espontaneidad viene coaccionada por las normas y las leyes. Todo se tiene que reglar para tener un control de la población en post de una convivencia. Mediante multas o sanciones sobre nuestro amado capital, donde no hay escapatoria, tarde o temprano te succionan de la cuenta bancaria  sin darte cuenta. Quedándote como u  pasmarote al mirar la esclava cuenta de ahorros.

Por eso y su naturaleza salvaje suelo viajar a países llamados del tercer mundo, son varias las razones, una de ellas es porque todavía en esos lugares encuentro lo espontaneo, lo no premeditado, lo que surge de la naturaleza humana. Me resulta imprevisible de ante mano y eso me fascina, en cierta forma me cautiva. Me hace la vida más llevadera, más interesante y sobre todo más divertida. Seguramente porque solo soy un mero visitante de corta estancia y retornable hacia la vieja España. Recuerdo mi infancia cuando íbamos 7 en el coche, sin cinturones, sin límites de alcoholemia, con el faro fundido, con el tubo de escape colgando, con el casette y solo tres cintas, nos matábamos mucho pero ¿Y lo que nos reíamos…?

 

Siempre que comienzo un viaje a cualquier lugar es como si abriera un paréntesis en la vida para cerrarlo a la vuelta. El viaje es algo excepcional hasta en mi vida. Tengo mi punto de partida y mi regreso donde mi vida es cotidiana como la de cualquier otra persona. Cotidiana que no rutinaria, eso no lo conozco,  luche toda mi vida por que fuera así. Lo sé no es lo normal, pero la suerte, mis sacrificios y renuncias fueron destinadas a esta forma de vida. Vivo en un paraíso llamado España, lo descubrí hace mucho tiempo y tengo la suerte de vivir entre españoles y españolizados que lo hacen si cabe más atractivo. Para darme cuenta de estas cosas he tenido que abrir y cerrar muchos paréntesis en la vida. Claro está que no todo el mundo encuentra esa apreciación, en mi humilde opinión para saber viajar hay que saber volver y utilizar el viaje como una forma de crecimiento personal. Quiero decir: Que la interpretación del viaje significa aprendizaje. De nada nos sirve viajar si no abrimos nuestras mentes para captar lo máximo posible, por tanto viajar para mi es sinónimo de enriquecerse intelectualmente. No entiendo el viaje de otra forma, aunque también puedo llegar a comprender la gente que viaja para descansar y desconectar, es otro disfrute que yo no practico “por ahora”.

He llegado con el tiempo a no darle importancia a los monumentos y lugares emblemáticos que dan a conocer ciertos destinos en el mundo. Lo que más aprecio es el factor humano, la gente con la cual me relaciono, las personas que me trata bien y no me ven como un turista con los bolsillos repletos de dólares a los que hay que exprimir. Locales asqueados que no muestran simpatías ni paciencia. Todos los conocemos por su indiferencia, nos tratan como números y sin ninguna empatía. Tienen  asegurada la clientela y les importa un bledo si te encuentras bien atendido o satisfecho, lo importante es que consumas rápido y te vayas pronto para que otro ocupe tu lugar y se facture lo máximo posible, quizás esa sea una de las cosas por lo cual he decidido pasar de esos lugares de obligada visita. Es más, no me gusta quedarme en esos sitios prefiero ir a los pueblos de al lado más feos y con menos encanto, donde la población local se sorprenden de que hayas elegido ir a visitarlos cuando no muy lejos tiene el destino atrayente. Es en estos lugares donde más siento la xenofilia (amor por lo de fuera) donde puedo encontrar gente amable de verdad, personas que quieren ayudarte y muestran toda su curiosidad y hospitalidad por ti. Me ha costado llegar a esta conclusión, pero es cierta, no hay nada como visitar un pueblo feo para sentirte acogido y respetado. Y a menudo más barato y mejor tratado. Así que amigo no le demos tanta importancia al destino como a la estancia y ahí los pueblos feos tienen mucho que ofrecer.

No vi ni mujeres desnudas cabalgando en caballos por la selva, ni repartidores de paquetes despistados buscando una dirección, sólo vi frondosidad y un cielo verde que como palio cubría  todo. Era el Amazonas.

A lo largo de mi vida, “ y ya son muchos años”, me he dedicado a descender ríos por el ancho mundo, cientos de ríos diferentes. Ríos vertiginosos, límpidos como el amanecer, blancos  deshielo, chocolate, negros como la noche, ríos que se precipitan por cascadas, desbordados, de cauces raquíticos, verdes turquesa, amables y apacibles, bestias indomables, salobres, dulces, fétidos, pesados por sus metales, ríos que desaparecen en la tierra, mar, lagos o agujeros infernales. Ríos con solo una orilla, ríos domesticados y muchos, muchos, la mayoría, salvajes. 

Pero como el Amazonas ninguno.

Una vida dedicada a comprender el lenguaje de los ríos. Utilicé para navegarlos kayaks, balsas de rafting, canoas, hidrotrineos, neumáticos, kayucos y desde hace unos doce años aprendí a bajarlos de pie, erguido, intentando no doblegarme ante turbulencias, desniveles u obstáculos. El SUP o Stand Up Paddle o paddle surf apareció en mi vida y me enamoré de esta nueva embarcación y sobre todo de su perspectiva.

Hace poco me uní a un grupo para bajar un río de la cuenca amazónica en SUP. Me contrataron como especialista para ver si se podían organizar grupos. Iba acompañado de un pueblo indígena amazónico, llamado los Sapara. Apenas quedan 500 miembros de esta etnia hoy en día. Los virus y sobretodo el caucho diezmaron su población. Hoy están intentando recuperar su lengua, el Sapara. Sólo dos abuelos la conservan, el quichua se impuso. El español les cuesta hablarlo, a pesar de encontrarse en Ecuador.

Comimos y bebimos lo que nos daba la jungla durante esa semana. Nos olvidamos de nuestra alimentación para convertirnos en pobladores de la selva.

El primer día que nos metimos en el río no había dejado de llover, como solo llueve en la jungla. El caudal creció convirtiéndolo en peligroso si no se conoce la mecánica del agua. El resto del grupo iba en cayucos conducidos por expertos indígenas. Aun así hubo algún problema debido a la súbita crecida. La singularidad de su cauce la determinaban sus constantes meandros, curva tras curva no había ni un solo momento en que el río tuviera cien metros en línea recta. Si no eras precavido, te podía lanzar sobre el exterior del meandro. La vegetación interrumpía el camino y en vez de sortear rápidos, había que sortear los troncos que cruzaban en ocasiones de lado a lado el río y que los indígenas decían que eran los puentes que utilizaban los jaguares.

Imagínense remar por un jardín botánico, un jardín de plantas y árboles plantados por el azar que sólo la naturaleza puede ofrecer. Helechos arbóreos, bambús, lianas, palmas, ceibas, plantas con hojas del tamaño de sábanas, flores, orquídeas, como si un jardinero se hubiera molestado en crear un decorado. Era simplemente maravilloso.

Con el tiempo el río llamado Pinguyaku fue cogiendo anchura. Numerosos afluentes tributaban aguas a su cauce, permitiendo y facilitando su navegación. Cuando me bañaba en sus aguas de color terracota notaba como sus fondos estaban repletos de troncos hundidos, ocultos a través de los tiempos. Era una auténtica red de troncos invisibles que cubría sus fondos y los hacía peligrosos.

 

Durante mis baños no cesaba de pensar en las anacondas y portaba un cuchillo a mano por si sintiera su fraternal abrazo.  Nunca había tenido las sensaciones de un río así, uno de los miles de afluentes que vierten aguas al Amazonas y que hacen que por algo éste sea la madre de los ríos. La conclusión final es que, afortunadamente para su salvación, no es apto para bajar con grupos. No hay constancia de que alguien lo haya hecho antes.  Es la primera vez que se desciende en SUP un río de la cuenca amazónica.

Por Antonio Robledo “ZAPA”

Antonio Robledo ZAPA – 1966

Guía de embarcaciones de aguas bravas federación española de piragüismo 1998

Aperturista de ríos

Pionero en river SUP desde 2008

Miembro del equipo de Al Filo de lo Imposible

Profesor de seguridad y rescate en aguas vivas

Fundador de Kalahari Aventuras en 1995, empresa pionera en el río Cabriel

Autor de Manual de SUP en aguas vivas

Autor de Manual de rescate en SUP en inundaciones y crecidas

Diseñador de tablas de SUP

Profesor guide master international SUP river

Guía de viajes de aventura en Marruecos, China, Nepal, Tailandia, etc

Director de expedición primeros descensos en SUP del río Nilo y río Gambia

Inventor, escritor y aventurero

 

 

 

 

 

 

La seguridad es algo obvio en cualquier actividad física, pero el exceso de seguridad no deja de ser parte ignorante del que no está verdaderamente preparado.  Las personas que deciden  acaban culminando en tajantes prohibiciones. Quien no sabe o carece de experiencia toma decisiones que coartan las actividades de forma inexplicable.

En nombre de velar por tú seguridad destrozan cualquier iniciativa, más por salvaguardarse uno mismo que por de verdad protegernos.

El ser humano siempre se ha aventurado en todas sus facetas y ha llegado más allá de lo establecido, conquistando lugares e ideas que anteriormente no se contemplaban o que simplemente no se eran capaces de llevar a cabo.

Siempre hay algún iluminado con potestad  de prohibir ciertos deportes en la naturaleza:  como surfear un día de bandera roja o bajar un río con una crecida, Justamente el momento más deseado por estos deportistas para la práctica de esas actividades, también los medios de comunicación convencen a la masa para que critiquen y opinen sin tener ni idea, exagerando la osadía como un acto de irresponsabilidad

Estos deportistas-aventureros requieren de esa incertidumbre de ese algo más para superarse.  La sobreprotección es algo que cohíbe y censura la normal evolución del ser humano no solo en los deportes sino en la propia educación del hombre. El ser humano necesita de esos errores para aprender, de esas pequeñas controversias que nos dan la vida y que son fundamentales para el desarrollo educativo. La gestión y aprendizaje de esas frustraciones es capital, porqué de los éxitos se aprende proporcionalmente muy poco a comparación de los fracasos recibidos. Unas veces se vence y otras se aprende, reza un dicho muy común entre deportistas.

También ciertas empresas juegan con esa máxima, confundiendo deportes de aventura con parques temáticos, en estos últimos, el riesgo debe ser mínimo ya que el cliente busca la sorpresa y la emoción sin riesgos, pero los deportes de aventura que se realizan en un medio natural  siempre contemplan cierto riesgo no controlado que el cliente debe de asumir, un esguince, una caída, un susto, un cambio meteorológico repentino, una picadura de un insecto, cosas incontrolables y que algunos venden como imposibles en un mundo cambiante e imperfecto (afortunadamente) de ahí viene el apelativo “aventura” acción de resultado incierto. Para ello están los guías profesionales para minimizar los agentes externos que pueden influir en el resultado. Aunque hay algo que nunca se puede prever y es la reacción humana de cada individuo ante una situación de estrés, aquí cada uno tiene que confiar en sí mismo.

El riesgo cero no existe y con el riesgo convivimos, desde conducir una bicicleta, hasta dar una vuelta con una moto y no digamos el mero hecho de conducir a cierta velocidad y pasar a escasos metros de otro coche que viene en dirección opuesta, todo ello y más, es un peligro potencialmente mortal, de la misma forma que pasear por una acera y te caiga una teja en la cabeza y no por eso se debe de PROHIBIR, sino acostumbrarse a una realidad maravillosamente imperfecta.

Antonio Robledo ZAPA

Son las dos formas como nombran los franceses al dormir al raso. En francés suena mucho mejor “dormir a la belle etoile”. Una de las cosas que he aprendido y más me gusta es dormir bajo las estrellas y la practico muy a menudo, no sé lo que es una tienda desde  hace tiempo. Cuando lo dominas es un lujo. Es como si con los ojos cerrados tuviéramos la relajante vista del infinito a través de los parpados. Me resulta curioso la cantidad de gente que jamás ha experimentado esa sensación. Yo soy participe de esta experiencia muchas veces con ellos en las expediciones. Mi  consejo es dormir de frente a la estrella polar y tenerla como referencia.  A través de las despertadas de la noche puedes ver como el resto de las estrellas giran alrededor de ella. Fotogramas grandiosos como el universo nos da una visión de lo pequeños que somos.

Dormir al raso induce a hacerse preguntas más profundas, más existenciales, algo que a la gente no le suele dar por ahí en su vida normal. El pensamiento lo ocupa plenamente las cosas cotidianas, no hay momento  para la reflexión. Nos es más cómodo y pillar el móvil y dejar de pensar.

Otra de las cosas que me he podido dar cuenta es: En general la gente pasa una mala experiencia principalmente por la esterilla, se pasan la noche dando vueltas y vueltas no descansando en el  duro suelo.

La primera noche de esterilla es mortal para los que no están acostumbrados “entre ellos me incluyo como un quebrantahuesos más”. Desaparece toda la magia de la noche y aparece la mala hostia.

Por eso os propongo algo cómodo para sacarle el jugo a la intemperie, un colchón, en la azotea de tu casa. Es broma… o ¿No?

He descubierto unos colchones hinchables que son la gloria. Nada que envidar al último modelo Pikolin psicoflex RH7/56

Ahora en las expediciones que organizamos desde Kalahari en bajar el rio en dos días y una noche, les facilitamos estos colchones. Duermen como lirones.

Si no has probado nuestras expediciones? Te lo aconsejamos realmente, son experiencias maravillosas al alcance de la mano. Y podrás dormir a la belle etoile. Te lo ponemos todo desde el transporte a río, una bolsa estanca de 35 litros para tus cosas,  la comida, el té  los detalles, la aventura. Pensión completa jejejej.       Solo tienes que traer saco de dormir.

Puedes elegir bajar el rio en rafting, paddle sup o kayak

Por si te atreves a probar:

El  30 y 31 de julio    y    15 y 16 de agosto    o     3 y 4 de septiembre.

Depende de los caudales haremos una u otra expedición.

EXPEDICIÓN EL GRAN CAÑÓN DE LAS HOCES

EXPEDICIÓN ISLA JABALÍ

Como me gustaría dirigir toda mi ira hacia un Putin o un Trump. Saciar mi frustración y mi dolor. Pero no, no puedo concentrar la rabia. En un ejercicio de resignación todos mis sentimientos se difuminan sin concretar. El juego de la naturaleza es así, te da y te quita al mismo tiempo.  El causante de este terrible incendio no es más que la filamentosa acción de un rayo, tan solo un relámpago sobre un árbol incendio mis sueños y mí admirado bosque. Es curioso como los humanos necesitamos un judas que apalear para justificar nuestra existencia. Un culpable para no tener que entonar un mea culpa que nos deje la conciencia en reposo. Hoy tercer día del incendio que arrasa la ladera izquierda del Cabriel, me levanto triste apesadumbrado. Yo que tanto luché por estas tierras, por darle su valor y reconocimiento inventándome aventuras, explorando rincones y generando seres felices. Hoy solo me queda el consuelo de que pronto broten los pimpollos y las carrascas que se regenere el monte lo antes posible. Ahora estoy lejos de ahí tengo cierto vértigo en volver y ver la noche a plena luz del día.  Desolado es poco. Solo espero que los dioses del fuego se sacien y no lleguen al río. Gracias a esos gladiadores que lo dan todo en estas circunstancias. Volverá el verde a dar sombras pronto y estoy totalmente seguro.

Antonio Robledo ZAPA

Como indica el propio título de este articulo (Empresas de aventuras: Negocio o modus vivendi) que es lo que verdaderamente puedes encontrar en la oferta de internet. El negocio puro y duro o una forma de vivir. Los más evasivos te dirán que mitad y mitad, otros lo tomaran como un negocio absoluto, otros como nosotros “que es un sueño dedicarte a esto” las empresas de aventura trabajamos con un factor extraordinario como es el riesgo físico. Ello conlleva grandes dosis de responsabilidad. Se necesita la implicación absoluta del guía y la empresa para que todo llegue a buen puerto. Cuantas veces he oído decir tras descender un tramo de aguas bravas.    –¿No hay un tramo más fuerte? me ha parecido flojo. Yo les miro y no puedo dejar de sonreír y  a la vez de pensar. Si te meto en un tramo más fuerte te vas a cagar. La gente no es consciente del peligro que conlleva, pues han bajado por ejemplo con una la balsa de rafting y no les ha pasado nada y creen que el rio es flojo. Si la balsa hubiera volcado, seguro que no nos harían esa pregunta jamás. Y es que el desconocimiento es muy atrevido. Los que conocemos por ejemplo los ríos, somos totalmente conscientes de cuáles son los verdaderos peligros y las capacidades de las gentes y hasta donde pueden llegar.

Como negocio no es tan rentable como la gente puede llegar a creer, la mayoría de nosotros nos dedicamos a esto porque nos gusta y nos apasiona, cualquier otro negocio generaría más beneficios y nos expondríamos menos. Desde hace un tiempo para acá han aparecido un montón de empresas que se dedican de una forma menos apasionada y más interesada en los deportes de aventura, lo gestionan como un negocio cualquiera, buscando el máximo beneficio ante todo. Si pueden meter un guía con 20 personas mejor que si lleva 10 eso duplica beneficios por que un guía rentabiliza los ratios para la empresa. A falta de una regulación realista se aprovechan de eso y muchas más cosas que me llevaría  mucho tiempo contarlas. Hombres de negocios sin escrúpulos están desplazando a los empresarios que un día hicieron de su afición y pasión un trabajo digno. No quiero demonizar el sector pues hay muy buenos profesionales trabajando y dando trabajo a gente muy valiosa. Con ello quiero decir que por que ponga aventuras en el nombre de la empresa, no es una garantía de que salgas indemne de una actividad o vayan a cumplir con los standares mínimos de seguridad. ¡Cuidado con las empresas que dan precios muy bajos, o que son solo pura fachada!  Estos buscan a monitores noveles o sin capacidades (becarios sin apenas tienen experiencia) porque les salen más rentables y protestan menos, algo que les produce buenos dineros.

“Una advertencia” cuando vayáis a hacer una actividad de aventura preguntar por el dueño o los dueños, si ellos guían a grupos o están ahí dando la cara en todo momento. Si te dicen que no, que sus jefes son un hombres de negocios y no bajan nunca el río, DESCONFÍA, pues cuando suceda algo se harán los suecos o culparan de irresponsabilidad a sus propios guías. Así estamos en un sector infravalorado y menos preciado por administraciones y un sistema que prima la pasta por encima de la seguridad. Atentos consumidores de emociones, no sea que vaya salir tan cara la experiencia como barata elegiste la empresa.

 

Antonio Robledo ZAPA empresario y guía

 

¡Vuelve la semana santa de diversión con Kalahari! (en Hoces del Cabriel – Venta del Moro)

De Jueves 14 a Lunes 18 de abril: 

  • 4 días, 3 noches con 4 actividades…….200 €
  • 3 días, 2 noches con 3 actividades….….160
  • días, 1 noche con 2 actividades*………..115

*Jueves – Viernes   o   Domingo – Lunes 

ACTIVIDADES: RAFTING + SUP o CANOA + Trekking Hoces y Remo aguas tranquilas + Barranco acuático.

BARBACOA: Incluida para cenar el sábado en los packs de 3 y 4 días.

ALOJAMIENTO en nuestros TIPIS de 6 plazas (a compartir) Traéis saco de dormir y os dejamos colchones.

Reserva ya llamando al 606414985. ¡Las plazas son limitadas!

Cuando realizamos algo excepcional nos gusta informaros, así se puede calificar el rafting que hemos realizado EN EL RÍO ALGAR EN ALTEA. Siempre nos gustó explorar y es una de nuestras virtudes. Realizar primeros descenso por ríos nunca antes navegados.

Este fin de semana dimos la oportunidad a los habitantes de Altea de poder disfrutar de un descenso de aguas bravas en un río que la mayoría del tiempo pasa seco o con muy poco caudal.

Aprovechamos las abundantes lluvias recibidas en la comarca para explorar y ver que era factible, y después poder comercializar el rafting. Para ello nos desplazamos todo el equipo humano de Kalahari a Altea. Nos trajimos tres balsas de rafting y 6 tablas de river SUP. Así como todos los guías y ayudantes que forman parte de la familia Kalahari.

El tramo comenzaba en una pequeña presa que saltábamos con la barca. Ahí confluyen los ríos Guadalest y Algar. Seguidamente nos encontramos con un tramo que transcurre por un frondoso cañar. A veces parecía un jungla, pero el río se abría camino entre las cañas hasta formar un cauce más o menos definido. Muchas de los pasos debíamos ir agachados dentro de la balsa y pasar por un túnel de cañas, ahí nos posicionábamos con la técnica de la tortuga. Bajar todo lo que podíamos nuestros cuerpos y confiar en que el propio raft y nuestros cascos servían de ariete para adentrarnos en los pasillos donde el agua corría rauda y veloz entre espumas y olas. Era también una experiencia sonora acompañada del ruido infernal de las cañas al partirse por las indestructibles balsas de rafting.

La segunda parte el rio se abría y daba pie a pasos más clásicos de rafting dominados por el desnivel y las rocas. En uno de los pasos se formaba rebufo. Había que tener cuidado con el paso considerado de 4º de dificultad.

Cerca del puente de la autovía teníamos otro paso a destacar por las olas que contenía. Durante todo el tramo alternábamos entre espumas blancas y corrientes sin cesar. El rio traía mucha velocidad y pocas eran las contracorrientes donde podíamos parar para descansar y fraccionar los rápidos.

El tramo contenía un infranqueable en el puente de Sogai donde el agua pasaba sifonada por unos tubos realmente peligrosos. Hicimos el porteo por la orilla para salvar el paso y  luego meternos de nuevo al río.

Cerca ya de la ciudad de Altea, protegidos con la siempre espectacular sierra de Bernia al norte, acabábamos en el puente del polideportivo, donde siempre había curiosos que nos hacían fotos y se quedaban asombrados de ver que en su río, el de toda la vida habían venido unos locos a hacer rafting. No sabemos si alguna otra vez se podrá volver a repetir la experiencia porque no es normal encontrar el río con este caudal. AHORA O NUNCA así lo anunciamos entre los habitantes de esta preciosa villa.

LA PRIMERA VEZ QUE SE HACIA UN RAFTING EN LA PROVINCIA DE ALICANTE. Nada es imposible sobre todo en Kalahari aventuras. Empezamos la temporada y continuamos con nuestras actividades en el río Cabriel, la joya de los ríos del este español. Llámanos y reserva ya estas Pascuas alguna actividad con nosotros.

Nota: Advertimos que no es un río para novatos, abstenerse de bajarlo sin los conocimientos necesarios. Cualquier duda nos la podéis preguntar por correo.

Siempre intenté darle un sentido a mis viajes, sin duda este ha sido uno de los viajes más peculiares que he realizado en mi vida. Se ha compuesto de tres partes bien diferenciadas. La primera fue de exploración, la segunda de trabajo y la tercera un viaje interior.  Han sido tres viajes encadenados a lugares sumamente dispares. El primero fue motivado por la exploración de un río en la AMAZONÍA donde pude disfrutar de lo que más me gusta: explorar. Fuimos  acompañados de una etnia que vive en el interior de la región amazónica en Ecuador,. Volamos en avioneta desde Puyo hacia el interior de la jungla, donde habitan los SAPARA, Esta comunidad que apenas perviven 500 miembros, habitan en diferentes puntos de la frondosa selva comprendida entre los ríos Napo y Pastaza. Descendí junto con un grupo de unas 8 personas por el río Pingoyaku, lo bajé en mi tabla, mientras el resto navegaba en kayucos dirigidos por los miembros de esta tribu. La noche de antes hubo una lluvia torrencial que hizo crecer el río, convirtiendo sus meandros en peligrosas trampas sino se preveían con presta  antelación. Los numerosos árboles caídos sobre el cauce hacían bonito y a la vez temeraria su navegación, había tramos que transcurrían en auténticos jardines botánicos. Los Sapara cazaron y recolectaron comida de la cual nos alimentamos durante esos días, desde lagartos (cocodrilos) hasta gusanos de palma (ochantacuros) así como numerosas y variadas frutas de la jungla que nos albergaba. Fue una experiencia muy bonita y enriquecedora.

Volé a España donde tuve tiempo de lavar mi ropa y tomar un viaje a Asuan (Egipto) Aquí me dediqué a dirigir un descenso por el río Nilo en tablas acompañados de falucas (antiguos barcos a vela) donde, dormíamos y nos alimentamos durante los 4 días de singladura.  Tuvimos algunos días vientos potentes que nos dificultaron su descenso, pero al final disfrutamos del enigmático río que nos lleva en su lento transcurrir hacia tierras del norte. Llegamos hasta la ciudad de ko Ombo encontrándonos con los primeros yacimientos de la ancestral cultura de los faraones, Ahí dejé el grupo que lideré en cuestiones técnicas de la navegación erguida. Stand Up Paddle, lo que viene a llamarse SUP o paddle surf. El grupo se quedó en manos de Irati de ojo de nómada. A partir de ahí empezó lo que fue mi viaje interior y que mejor escenario que un oasis en la ciudad perdida de SIWA, cerca de la frontera con libia, antes a su paso me encontré con la mítica ciudad de Alejandría, donde busqué inspiración para la creación de una novela en la cual me he aventurado a escribir. EL HIJO DEL ZAHORÍ. Pasé diez días entre letras y palmeras. Apenas visité lugares, la gestación me tuvo imbuido en las recreaciones de personajes y situaciones solo soñadas en mi interior, fue mi primer encuentro con la ficción. Ha sido fascinante poder plasmar situaciones que solo mi imaginación me proporcionaba, fue un viaje más, sin sufrir las inclemencias de la intemperie en la aventura física. Mis escritos siempre fueron realistas de situaciones vividas o sentidas, esta vez no tuve que padecer, solo hilar mediante palabras lo que mi mente era capaz de crear. Ahora regreso al lugar donde transcurre mi vida, a mi tierra natal donde me espera lo que más quiero y anhelo.

Mi mochila viene vaciada de contenido y repleta de reflexiones, dispuesta a emplear todo lo aprendido para conseguir hacer más feliz el mundo que me rodea. Insalah (ojalá) pueda al menos transmitiros lo visto por mis ojos, sin ánimo de cambiar el cosmos, simplemente entender y aceptar la libertad que os conceden vuestros pensamientos.

Antonio Robledo ZAPA

Recientemente visité un lugar muy peculiar en el desierto egipcio. Se denomina el Valle de las Ballenas. A unos 200 km de El Cairo, adentrándose en el Sáhara, se ubica este revolucionario yacimiento. Sobre el suelo reseco del desierto afloran esqueletos de prehistóricas ballenas. Lo que un día fue el mar de Tetis, hace 35 millones de años más o menos, se encontraba habitado por estos mamíferos acuáticos. Principalmente destacaba el Basilosaurus, de más de 20 metros de largo, y, de menor longitud, el Dorudon, con 5 metros.

El lugar se llama Wadi Hita, protegido por el gobierno egipcio y se puede visitar. Nos encontramos en su entrada con un fantástico centro de interpretación. La construcción encaja perfectamente en el terreno, sigue las formas semiesféricas típicas de las construcciones del desierto sin ser disonante. Posee una sala donde exhiben unos videos introductorios. En la sala principal se hayan expuestos los restos de las ballenas, acompañados de carteles informativos de la evolución, muy bien explicados.

Dispuestos a realizar la visita nos pertrechamos de agua y empezamos un circuito a pie delimitado por los hallazgos encontrados. Un total de mil restos óseos encontrados en toda el área, unos mejor conservados que otros. No deja de sorprenderme que a cientos de kilómetros del mar se encuentren estos vestigios. Me da por pensar una vez más en los cambios realizados en la tierra a través de los tiempos y lo insignificantes que somos.

El recorrido transcurre por un oued o valle donde se originan formas muy caprichosas en las rocas y el paisaje. Lo mejor es realizarlo al atardecer o anochecer, cuando el sol no adquiere tanto protagonismo.

Cuando dije lugar revolucionario no exageraba, pues éste es uno de los lugares donde se descubrió que el Basilosaurus, que poseía unas patas traseras y unas piernas pequeñas perfectamente articuladas (como la las piernas de una niña de 3 años), que no podían soportar evidentemente su peso en tierra, era la prueba definitiva.

Las ballenas emigraron del mar para tener una vida terrestre, como muchos más seres vivos. Es en este medio donde desarrollaron extremidades para sobrevivir y poder desplazarse. Sin embargo, las ballenas hicieron algo muy sorprendente en el mundo animal. Retornaron gradualmente hacia el agua y abandonaron su vida en tierra totalmente, llegando a ser como los actuales cetáceos que surcan nuestros mares. Durante la transición fueron menguando sus extremidades hasta su desaparición. Dicen que las ballenas vienen de animales ungulados, y algunos apuestan sobre  que se originaron a partir de un hipopótamo o algo parecido. En todo caso, ese fue el inicio del retorno hacia los océanos, donde al parecer se sentían mejor.

 

Por Antonio Robledo ZAPA

 

 

Despedimos el año con nuestra tradicional concentración invernal de river SUP. Este año la hemos hecho por tierras de Extrema-dura. En los ríos Jerte y Tormes.

Han sido dos días muy divertidos  durante l0s que nos acompañó el buen tiempo. Nos juntamos gentes de Valencia, Alicante, Extremadura, Cantabria, Asturias, Francia y Madrid. En estos descensos nada competitivos el ambiente es muy relajado y el reto lo tiene uno mismo con el río, (sin que vaya nada en juego)  a sabiendas de que siempre estará apoyado por la camaradería que reina en el río.

No lo hemos hecho público por las restricciones del COVID. La siguiente podrá apuntarse más gente, “seguro”. Esta vez fuimos 12, más los kayakistas del segundo día. En el Jerte descendimos 17 km de grado IIº+ de dificultad, con algún paso rozando el 3. Al principio el río se desparramaba tomando mucha anchura y haciendo los pasos muy someros pero, poco a poco, tomo un cauce más definido y también más movido. A pesar de ser un tramo poco frecuentado, se encontraba prácticamente limpio de árboles caídos.

El nivel de los participantes era muy bueno, la mayoría de los pasos se sacaban de pie sobre la tabla. Hubo caídas espectaculares también, pero eso forma parte del espectáculo, sino te quedas en casa. Acabamos en el pantano de Plasencia, donde tuvimos una puesta de sol espectacular. El mesón Antonio, a pesar de su resistencia inicial (por el horario), nos sacó unos huevos con jamón que nos supieron a gloria, al calor de una reconstituyente  lumbre. Allí pudimos platicar sobre las anécdotas y vivencias que nos deparo el Jerte, entre muchas risas y el buen rollo que nos caracteriza a la gente de río.

Esa noche nos fuimos a dormir con las furgonetas a la playa de Puente Angosto. Al día siguiente nos esperaba el Tormes. Este río tenía otras características y más agua. Durante el descenso nos acompañaron unos kayakistas que nos abrían generosamente los rápidos. Nada más empezar el río nos esperaba un paso de IVº+, algo intratable para la tabla de SUP. Un kayakista volcó y se fue hacia un drosage que le perdonó la vida. El tramo era corto, albergaba unos 4 km. aunque muy intensos los rápidos eran de un IIIº exigente, y bajarlos a vista siempre le suma un plus. El paso del molino lo inauguraban 3 grandes olas, en las cuales no debíamos caernos porque se encadenaban dos rápidos seguidos y te lo podías nadar todo. El tramo transcurría por una muralla granítica de poca altura pero daba la sensación de estrangule y de que la roca es más poderosa que el propio agua.

Para acabar teníamos un paso donde rebufaba a la izquierda, suerte que en la derecha existía una lengua que nos sacaba con un desnivel de dos metros. Todos los pasos fueron realizados con éxito y,  a parte de un remo roto, no hubo ningún otro hueso roto.

Igual que el agua busca su camino el RIVER SUP va buscando el suyo. Cada vez somos más los adeptos a este nuevo deporte tan pasional y donde Kalahari ha tenido un papel relevante en su desarrollo.

Nos vemos en la próxima concentración en Asturias, donde el 30 y 1 de mayo habrá un cursillo para la gente de iniciación y 2 de mayo una bajada para avanzados. Dia 3 para expertos

 

 

 

 

Participantes:

Toni Amador, Rabadán, Andrés Minguez,Tente  Frederic Parrel, Guillermo Calvo, Nacho Moreno, Coque Graciano, Joaquin el trucho, Hugo Asturias, el Zapa y artista invitado Yelito y sus azafatas Cris, Mar y Quilla.

Aparición estelar de Fredi kayakista extremeño de prestigio.

 

Blog Zapa kalahari

Cuando la tierra se desviste aparece el desierto. Al despojarse, la tierra se muestra desnuda tal como vino al mundo, tal y como es. No sé cuales son los motivos por los que me atraen tanto estos espacios aparentemente inertes, carentes de vida. Lugares que emanan soledad, donde el ser humano sobra y no se representa ante un escenario grandioso, donde ocupamos una mínima expresión en la enorme masa que sólo el horizonte nos acota. Lugares que a la vez se convierten en fuente de inspiración, de profunda reflexión sobre nuestro papel en el universo. Y aparecen las tres grandes preguntas que nos acechan (¿quién es somos…?) cuando de verdad, nadie nos interfiere y entramos en una existencial comunión con uno mismo.

El Hombre se adapta a los infiernos y consigue formar hogar en el yermo paisaje de la aridez. El meramente visitante queda cautivado por su inmensidad. El más estoico busca y encuentra la vida más allá de las piedras, descubriendo un submundo en el inframundo. Insectos, reptiles, aves y mamíferos, todos ellos invisibles en los primeros momentos, le observan. Hasta que el hombre muta y se hace animal. Entonces deja de encontrarse en territorio lunar.

Paisajes que van más allá de la imaginación. Materiales duros que recrean formas geométricas en ocasiones y en otras, esculturas abstractas cinceladas por los vientos y la arena.  Vientos que guardan silencio, sin árboles que pongan letra a las canciones del dios Eolo.

Curvas sinuosas dan forma a las dunas como tersos pechos de mujer que atraen pensamientos libidinosos. Suaves ondulaciones que fantasean sin importar el género. Colores e intensidades al dictado del movimiento del sol en el transcurso del día.

Sin sombras que distorsionen paisajes sinceros, perfiles delimitados por el corte de la realidad, sin trampa ni cartón. Donde se advierten los límites de lo inhóspito, solo apto para el audaz aventurero deseoso de internarse en el atrayente mundo de la incertidumbre.

Siempre alerta en la búsqueda permanente del paraíso, el lugar donde moran los dioses. Útero de la fertilidad que aflora en forma de oasis, vergel de la tranquilidad donde las aguas manan por un acto  de magia.

De todos los desiertos, el Sahara me cautiva especialmente. Sólo pronunciarlo me teleporta al misterio más indescifrable. Esa hache intercalada en forma de jota suave, dicha desde la parte más profunda del paladar, evoca en mí espejismos en forma de mujer velada por el tul de la luz de las velas y la fragancia del almizcle. Caravana de sensaciones en un océano de arenas inabarcables.

 

 

 

 

 

 

Cada vez que realizo un viaje me evoca la misma sensación, la de cerrar un paréntesis a mi regreso. Es como si mi vida transcurriera siempre en un mismo lugar, donde todo entra a formar parte de una cierta previsibilidad. Con los viajes todo salta por los aires y dejo que el azar me sorprenda con toda su gama de sensaciones y situaciones. Abro un paréntesis en el texto de mi vida.  El movimiento es el causante de tantas variaciones emocionales, de tantos impactos visuales, que ralentizan el tiempo de una forma asombrosa. Igual que cuando me muestro estático en mis quehaceres cotidianos, los días pasan fugaces ante mis ojos. El hecho de viajar me carga de experiencias, anécdotas y vivencias en las que los tiempos forman parte de otra escala. Es típico en mi decir  ¿recuerdas cuando salimos? Si parece que hubo transcurrido un mes y apenas sea una semana en tiempo real. Debo darle las gracias a Einstein y su teoría de la relatividad.

Acabo de regresar de Egipto. En esta ocasión fui con mis compañeros Toni Amador y Rabadán y también nos acompañaron el conocido you tuber Ruben Diez, más conocido como Lethal Crysis, su compañera Irati Sua y el camarógrafo Luis Piñero. Ha sido un viaje que me ha servido para conocer el mundo de internet y su forma de crear contenidos para la redes. El hacer un reportaje del viaje no deja de ser laborioso y lleno de esfuerzos creativos por parte de Lethal y su equipo, sin descartar la búsqueda del rigor y la veracidad de los hechos. Hemos podido descender el Nilo en tablas de SUP durante cuatro días, acompañados de falucas, visitando templos y canteras adyacentes al propio río. Convivimos con los nubios, nos hemos perdido por el palmeral, entrevistado a curtidos personajes, volado en globo, sufrido la intransigencia caprichosa de  las autoridades, visitado oasis, tumbas de faraones, bebido té con agua del Nilo, esperas de 5 horas de retrasos del tren que no llega, degustado sabrosas comidas, visto ballenas a miles de kilómetros del mar, soportado diarreas estomacales que licuaban los alimentos en cuestión de minutos, buceado en aguas más que transparentes rodeados de fantasías cromáticas, alquilado pick up para visitar zonas prohibidas… Hemos tenido que dormir sobre nuestras tablas, soportar ayunos intermitentes no deseados, conocer el desierto mas árido, donde los vientos y la erosión han dejado esculturas naturales en piedra y arena más allá de lo imaginable, conocido la miseria y la opulencia, pero sobretodo nos hemos reído y divertido mucho entre nosotros, donde ha primado el buen rollo ante todo. Un viaje que se acaba y un paréntesis que se cierra. Pronto saldrán al mundo virtual todas estas experiencias y serán compartidas por millones de personas en el canal de you tube de Lethal Crysis, donde podréis hacer vuestras estas sensaciones que os he contado. Con Irati hemos confeccionado y enriquecido un viaje de 9 días. Pronto tendréis la oportunidad de gozarlo de una forma tangible en marzo y noviembre desde Kalahari y una plataforma de viajes con este mismo propósito, el de viajar más allá de lo convencional, un viaje de aventuras en torno al padre de los ríos, EL NILO.

Por Antonio Robledo ZAPA

 

foto de portada: lethal Crysis y zapa con la polaroid

foto 1: Falucas al viento en Asuan

foto 2: Con Rabadán en el cacharro que alquilamos

foto 3 Equipo de grabación en el árido desierto

foto 4: Con Luis Piñero, el ojo tras el ojo

Foto 5: Grabando una entrada

foto 6: Irati y su  desparpajo

foto 7: El oasis de Wadi Hita

foto 8: Toni Amador curioseando las formas

foto 9: las formas, simplemente

foto 10: Volando en globo por el valle de los reyes, Luxor

Tras estos años aciagos en lo que se refiere a viajes y aventuras, recibimos la llamada en nuestras mentes de retornar al río Nilo. Toni amador, Guillermo rabadán y un servidor Antonio robledo ZAPA componemos el viaje. Más por otro lado Ruben Diez, Luis e Irati, seremos los afortunados de poder surcar las placidas aguas del Nilo en SUP. Este viaje tiene un fin. Es el de poder grabar un video de lo que es la vida en el río, transportados en la forma más sostenible posible, atreves del viento y el remo.

Utilizaremos unos barcos originarios del Nilo llamados falucas, estos barcos solo reciben el empuje del viento y la corriente (carecen de motor), dispensan de unas enormes velas y una cubierta de unos 20 metros cuadrados aprox. Es ahí donde comemos y dormimos. Siempre varados en las orillas playeras del emblemático río. Las falucas están capitaneadas por Nubios, el pueblo original del alto Nilo, ahora sumergidas por la megapresa de Asuan que inunda 500 km. Río arriba hasta llegar a las fronteras con Sudan.

 

Normalmente los vientos vienen del norte, por tanto en contra de nuestra intención, para ello los barcos van de lado a lado del rio para poder emplear la fuerza del viento en su beneficio. (Vamos lo que se dice ir ciñendo en contra del viento) con esta técnica y la tenue corriente de las aguas vamos poco a poco descendiendo las aguas del Nilo. Mientras nosotros ayudados con las palas y tablas disfrutamos del maravilloso escenario en armonía con nuestro entorno.

Una de las cosas más sorprendentes es que sus aguas están limpias, debido a la decantación de los sedimentos, la presa expulsa aguas limpias que poco a poco en su trayectoria hacia el Cairo van ensuciándose paulatinamente, para llegar a dicha ciudad totalmente contaminadas, lamentablemente.

Durante cuatro días iremos acompasando las aguas en nuestros SUPS, avanzando más rápidos que las falucas, eso nos otorga el beneplácito de poder visitar y acercarnos a cualquier punto de interés que nos depare la situación. Poder hablar con pescadores, campesinos y otros habitantes del río nos permite cierta integración entre los pobladores del río. La carencia de ciudades en las inmediaciones del curso, generan un paisaje prácticamente ancestral, casi como lo veían los antiguos pobladores de Egipto. A excepción de los cruceros que cansinamente rompen el encanto, pero en todo caso son momentos puntuales.

Nuestro viaje continuará con la inevitable visita al valle de los reyes en Luxor. Por la noche tomaremos el tren en dirección a la capital cairota. Aquí conduciremos un jeep para adentrarnos en el desierto del Sahara, donde existe un yacimiento paleontológico único en el mundo. Esqueletos de ballenas yacen en el árido desierto tras miles de años de fosilización. Nuestro viaje continuará llevándonos al mar Rojo. Bajaremos por la carretera de la costa hasta el parque natural de Wadi Gemal, frontera con Sudan. Intentaremos buscar y navegar junto a los  Manatíes y bucear entre sus arrecifes coralinos. Concluiremos nuestro viaje en transporte local desde la ciudad de Berenice hasta Asuan, desde donde regresaremos a España. Un viaje de reconocimiento para conseguir el próximo itinerario en los viajes que os ofreceremos a todos en Noviembre del 2022.  Estaros  atentos a nuestra proposición, si es tu deseo acompañarnos el año que viene.

Durante años he visto absurdo tener ilegalizada la marihuana, no entendía como una droga blanda, como puede ser el alcohol, se persiguiera y se demonizaba hasta tal punto de considerarla una amenaza pública. Yo que soy consumidor esporádico/lúdico de esta sustancia, no entendía nada de esa obsesión judicial. Ahora después de darle vueltas al poliedro de las interpretaciones, he visto la cara de la disconformidad y me opongo a que sea legalizada. Legal o ilegal no creo que varíe mucho el número de consumidores, seguramente pasaría como en Holanda, bajaría el consumo al hacerla de curso legal. Mis razones para mantener su ilegalización se basa en datos económicos principalmente. ¿Quién no tiene un conocido o amigo de un conocido que se dedique al menudeo de su venta?, o ¿al pequeño cultivador de unas cuantas plantas que le ayudan a poder sobrevivir la maltrecha economía? ¡Ojo! No hablo de grandes plantaciones que alimentan las mafias y la delincuencia organizada. Hablo del pequeño camello que forma parte de la sociedad actual. Son muchas las personas que pueden vivir de una pequeña producción o venta, de esta maravillosa planta. Podría contarse como miles los que dedican su economía o parte de ella a este vilipendiado negocio. Un ingente número de personas que iría al paro o la precariedad económica con su legalización.

Son muchas las multinacionales que han puesto el ojo en el cannabis como fuente de negocio. Os vaticino lo que pasaría si no se pone orden en su producción. En nombre del libre comercio y en el más puro e insaciable oportunismo. Se crearían grandes plantaciones, se dedicaría enormes  extensiones totalmente mecanizada a modo de latifundios, generando un número irrisorio de puestos de trabajo y pingues beneficios a esos que menos falta les hace, las multinacionales. Como en tantas otras ocasiones se concentraría en muy pocas manos la riqueza que pudiera producir tal maná. Haciendo desaparecer a ese sector del menudeo o pequeño camello. Por eso me opongo a su legalización. ¡Es más! creo que no volveré a fumar si algún día se legaliza de esa forma.

Si por el contrario se respetara el minifundio y el cultivador pequeño y organizado, donde ese  campesino pudiera sacarse un sueldo digno por su cultivo y hubiera un auténtico reparto de la riqueza, entonces solo entonces tendría mi total apoyo en su legalización. Esto serviría para que nuevos agricultores poblaran la España rural, se presentaría como nuevo paradigma de oportunidades en la vaciada España y todo gracias a la hierba. Todo ello tendría una función constructiva y respetuosa con los habitantes y seguramente con el medio ambiente también. Pero me da,  que por ahí no van las intenciones o al menos eso parece.

Ha fallecido mi hermana Ana, 20 días más tarde de la muerte de mi madre, no pudo soportar la carencia y decidió irse con ella. Mi hermana tenía una anomalía en el cromosoma 21 el cual propició el resultado de tener el síndrome de Down. Una característica que le hacía ser diferente. Para quien nunca haya convivido con uno de ellos, les informo que se pierden conocer la pureza en estado humano. El amor que profesan hacia los demás les hace ser seres mágicos durante toda su vida, y mi hermana lo era en todos los aspectos. Eso influyó en mi carácter y en la de mis padres y resto de mi familia.

Mis padres gestionaron un pub durante 17 años en mi pueblo (Venta del Moro) allí se realizaron las mejores fiestas de los alrededores pues nos pilló de lleno los años 80. Aquellos años de la movida, los años más bailongos de nuestra reciente historia. ¿Quién era la primera en ponerse a bailar? Mi hermana y seguidamente todo el mundo le seguía. El alma de la fiesta, la reina del Pipol. La gogo que con una fanta los agotaba a todos.

Vivir en un pueblo para una persona así ha sido un privilegio, todo el mundo le decía algo y le daba conversación, jamás se sintió sola o marginada en alguna forma. Ella con su buen humor y su buen amor les hacia un poco más felices a todos y todos a ella. En una ciudad hubiera sido invisible. El cariño que emanan, sus abrazos, su cucar el ojo, su sonrisa y su lengua de trapo. Le hacían que todo el mundo se sintiera jubilosa y próxima a un ser divino, en su imperfección.

¿De cómo me influyó en mi forma de ser? Ana Siempre necesitó de la atención de nosotros pues carecía de autonomía para poder desarrollarse  por sí sola. Caímos en el error tan común de la sobreprotección, debido a la falta de información y métodos de desarrollo que existen ahora. Siempre estuvimos ahí quitándole las piedras del camino, incluso los cantos más pequeños. A veces supuso un padecimiento constante. Ayudar era lo normal en todo y a veces como he dicho innecesariamente, pero no sabíamos hacerlo de otra manera. A mí me sirvió para conocer el mundo real, sin filtros y el amor incondicional. Ese falta de interés, esa carencia de malicia, esa sensibilidad extrema por los seres humanos, otorgaron en mi la bondad y la dignidad de hacer las cosas desde el buenismo y la humidad. Eso siempre tuvo una recompensa, yo daba lo que tenía y la gente me lo devolvía con creces, ello me lo enseñó mi hermana desde el cromosoma 21.

Los últimos 5 años tuvo una vida de mierda, pero una mierda como una casa. Tras la muerte de mi padre, no supo asimilar la ausencia y su mente le produjo una degeneración neuronal que la tuvo postrada en la cama, perdiendo toda movilidad y capacidad intelectual, así como el habla. Había que darle de comer, beber, limpiarla y levantarla de la cama al sofá y del sofá a la cama. Comenzó con unos miedos inexplicables, – ¿le preguntábamos que te pasa Ana?  De ahí paso a tener alucinaciones y unos ataques de pánico constantes, algo insufrible y aterrador. Comenzamos a medicarla era la única forma de evitar esos pánicos. Una vez en el mundo de las pastillas aquello fue a más y prácticamente estos últimos 5 años se los pasó drogada ante el cuidado y la impotencia de una madre que estuvo hasta el final. A ella le hubiera gustado que se fuera mi hermana primero y después ella, y siempre pensé que así sería, pero el destino no está escrito, ni es como querríamos. Aun así tan solo 20 días de diferencia les separó. ¿Mágico verdad?

A  mi hermana le sobró un lustro, esos 5 años que si yo hubiera podido decidir se los hubiera quitado. Pero la medicina moderna nos impide morir cuando nos toca, es curioso como lo que es un avance medico/tecnológico se transforma en una tortura perpetua. Vivir sí, ¿y a qué precio? Somos más longevos pero en muchas ocasiones significa infelicidad y dolor físico a uno mismo y a los de alrededor. Con esto quiero decir que los médicos, doctores y enfermeras no tienen la culpa de esto, al revés son los héroes de las batallas perdidas donde lo dan todo, a los que hay que cuidar y apoyar siempre, porque se lo merecen. Otra cosa son los valores morales y religiosos que nos atormentan desde la salvación de las almas. Quienes son ellos para permitir el sufrimiento de las personas impidiendo su despedida. Por eso me cago en la madre que parió aquellos partidos políticos y asociaciones religiosas que no permiten la eutanasia y una muerte digna para evitar la prolongación de un sufrimiento sin igual., en post de un cielo que está por ver, donde nadie ha vuelto para contarlo. Se juega con la fe de las personas transformándolas en mala fe.  El paraíso está aquí y si de verdad lo hay, seguro que el sufrimiento no es una condición sine qua non  para entrar en él.

Gracias Ana por todo lo que me has dado a mí y a los demás.

ZAPA

 

Esta semana pasada falleció Amparo Cervera, mi madre.  Tras una vida de sacrificio por los demás nos dejó. Se marchó a no sé que lugar, donde descansará tras una ardua vida de sufrimiento y de amor. Ella me otorgó el cariño  superlativo  a mi, mi hermana y a la gente que rodeaba kalahari. Pues ella contribuyó firmemente a consolidar esta forma  de vida a la cual me expuse.  Quiero  recordarla en su plenitud y su jovial y alegre sentir.  Para ello voy a contar una historia de un amigo Danés, kasper larsen. él cual llamaba a mi madre, su madre española.

Al comienzo de montar kalahari conocí en un concierto a un simpático guiri flacucho, alto de pelo largo rubio como las panochas, por aquel entonces no hablaba ni papa de español, ni yo inglés ( Digamos que tampoco he mejorado mucho), se quedó todo un verano con nosotros, en un pueblo de interior, no acostumbrado al turismo. Durante ese tiempo era Casper el fantasma, iba de un lado a otro volando en bicicleta y  todo el mundo saludaba afablemente sin saber nada más. Pero mejor, os dejo con su relato, Así lo describe él, 25 años después siendo profesor de español en Dinamarca.

De Dinamarca a Kalahari

Era el año 1995, yo tenía 19 años y estaba haciendo mi primer viaje solo por Europa. Quería escaparme de Dinamarca. Quería ir al sur, y quería ir a España porque había leído los recuerdos de viaje de Hans Christian Andersen y Tom Kristensen. Para mí España suponía lo contrario de Dinamarca. Un mundo lejos del frío y los sistemas rígidos. Para mí, España era el calor y la aventura, y lo quería encontrar todo. Y tuve éxito, pero no de la manera que había esperado.

Las vías del interrail me habían llevado a Valencia. No tenía absoluta idea de la ciudad ni de la lengua española. Hablaba un buen inglés y un francés pobre. Y ambos no me servían de mucho.  En realidad, estaba un poco perdido. Me había robado un tipo en el tren de Madrid, pero me daba igual. Quería ver más de ese maravilloso país. Me instalé en un hostal barato, saqué un poco de dinero del banco y me lancé sin planes a la noche de Valencia. Mis pies me llevaron a la plaza de toros donde por suerte no había toros, sino algo mucho mejor. Un concierto. KETAMA, ponía en letras grandes. No conocía el grupo, pero, aunque te han robado y no tienes mucho ¿qué son tres mil pesetas cuando estás de aventura? Entré y allí experimenté lo que todavía – 25 años después – es uno de los mejores conciertos de mi vida.

En la pausa fui a fumar un cigarrillo y le pedí fuego a un tipo con el pelo y los pantalones de hippie. Fue la segunda decisión excelente (quizá mejor “la segunda buena decisión”) de esa noche. El tipo se presentó como Zapa y después, en un inglés bastante roto (malo), me preguntó: “Where are you from?”.  Con él y su novia pasé el resto del concierto. Y el resto del verano. Zapa me ofreció el sofá para dormir. Y al día siguiente me propuso ir a un pueblo con un nombre rarísimo: “Venta del Moro”.

Cuando fuimos hacia el pueblo por las carreteras de Valencia, en su Landrover gris, casi veterano, y con los frenos que funcionaban como una lotería, ibamos escuchando “Arizona Dream” de Iggy Pop. Me enamoré del paisaje, del aire increíblemente cálido, como el de un horno, y de la libertad que sentía. Por fin estaba viviendo una aventura auténtica. Zapa me dijo: “Cuando lleguemos al río, tú de marinero”. Busqué la palabra “marinero” en un diccionario de bolsillo que siempre tenía cerca, y simplemente pensé ¿Qué es todo esto?

Por supuesto “todo esto” era una empresa de deportes de aventura que recién había empezado. Zapa había comprado un Landrover, 12 kayaks, dos cuerdas para hacer puenting y un pequeño barco de remos de plástico. En éste último estuve yo durante esa tarde para hacer de “marinero”. Para sacar a la gente que había saltado desde un puente romano guapísimo en el rio Gabriel. También salté yo, y nunca me olvidaré de esto, no solamente por la adrenalina, sino por el buen rollo que rodeaba todo.

Me sentía feliz, me quedé en aquel pueblo todo ese verano y volví para muchos más. Conocí a la madre de Zapa, que se convirtió en mi madre española. Y Gemma en mi hermana. Conocí al padre Toni, que tenía un sentido de humor como nadie, y a todos los monitores y los amigos, que son los que realmente convierten Kalahari en algo mucho más allá que una empresa de deportes de aventura. Me quedé en el pueblo, aunque sin conocer el castellano no podía hablar con muchos. Era el extranjero mudo, el fantasma al cual los niños gritaban por la calle “¡Casper!” Pero, ¿para que necesitas hablar si estás feliz? Trabajaba de chófer en Landrovers medio rotos, hacía bocadillos por las mañanas y cubatas por las noches en aquel fantástico “pub” de la familia. Y encontré todo lo que buscaba. La aventura, la alegría y la amistad verdadera.

Antonio Robledo Cervera  ZAPA

Las 12 cosas que debes de saber antes de contratar una actividad de aventura

Suponemos que al contratar una actividad de aventura el riesgo será cero, pero no es así, riesgo existe siempre de lesionarse o accidentarse.  Esto se acentúa cuando contratas los precios más baratos en las ofertas que os plantean de una misma actividad entre un abanico amplio de empresas. ¿Cómo se entiende que varíe los precios tanto sí los gastos, materiales, guías e impuestos son exactamente los mismos?. – ¡Conseguí la mejor oferta del lugar para hacer rafting! ¿Qué significa esto? Que la empresa que ofrece esos precios debe abaratar de algún modo para conseguir los mismos o parecidos beneficios.

Por tan solo unos euros puedes tener una experiencia desagradable o que la recuerdes el resto de tu vida, como aquel día que pusiste tu seguridad y la de los tuyos en manos de un chollo, en una actividad de riesgo.

Os desvelamos como conseguir abaratar una actividad que conlleva ciertos requisitos de seguridad y una compleja estructura. Estas son 12 formas de deteriorar una actividad de riesgo en post de la seguridad.

1 Un guía no formado o sin experiencia suficiente. Estos suelen cobrar bastante menos que un guía profesional a cuya actividad se ha dedicado a formarse y a cultivarse en la materia. A menudo se recurre a becarios, sin conocimientos suficientes, estos no protestan y están dispuestos siempre a cambio de muy poco dinero.

2 Materiales no homologados o de dudosa procedencia (más baratos) a menudo en el rafting se  recurre a balsas chinas que se deshinchan a mitad de camino o no están preparadas para soportar las aguas bravas. Chalecos que ahogan más que salvan o cascos que bailan en las cabezas de los clientes.

3 Guías sin contrato,, otra forma de abaratar es no contratando al guía y pagarle un sueldo en negro para no tener que cotizar y resultarle más barato a la empresa, para poder ser más competitivos.

4 No pagar los impuestos correspondientes, saltarse el IVA y el resto de los impuestos. Si no se paga el IVA se obtiene un 21% más de ingresos para la empresa.

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5 Realizar trabajos extras no correspondientes a la labor de guiar, no solo guiar sino hacer de chofer, fotógrafo, animador, etc relajando los estándares de seguridad. La mayoría de las veces no remunerados.

6  Publicidad engañosa. Mentir en la información que se le da en la web, decir que la actividad dura 2 horas y en realidad dura 1 hora, de esta forma se pueden realizar varios turnos en un mismo día y rentabilizar el trabajo de un guía para la empresa.

7 Cero respeto por el medio ambiente, solo en sus webs verás que cuidan el medio ambiente como el que más y que forma parte de su decálogo, pero solo en el papel, porque no destinan nada de su tiempo a conservar la naturaleza donde recurren a ella para lucrarse. Sin contraprestación alguna al medio que les da de comer.

8 Desaparecer de la escena. Cuando se les busca después de la actividad para reclamar alguna incidencia, no aparecen por ningún lado, los más considerados dicen que no están en esos momentos y los más descarados ni siquiera responden a los teléfonos

9 No encontrar reseñas por ningún lugar para que el cliente no se ahuyente con lo que dicen otros clientes al verse sorprendidos por la baja calidad. Por otro lado se encargan de amortiguar las malas críticas poniendo reseñas falsas sobre valoradas. Para mitigar la negativas y subir la media.

10 Hacer cursos de monitores para conseguir instructores baratos en prácticas mal formados y en tiempo record. Así de esta forma podrán realizar las prácticas en sus empresas a costo cero, con el pretexto de la formación. Con esto se consigue que la persona pague por recibir la formación y a la vez trabaje gratuitamente. Todo beneficio.

11 Empresarios sin escrúpulos que ven oportunidad de negocio sin ningún tipo de cautela sobre el riesgo que están desarrollando sus monitores, Solo ven números fuera sentimientos, precauciones y riesgos. Si vienen borrachos una despedida de soltero, no pueden negarse los guías a no aceptar gente que no se encuentran en sus plenas condiciones físicas ni psíquicas. Estas empresas son cada vez más frecuentes y realmente son muy perjudiciales para el sector, pues les da absolutamente igual todo lo que concierne a la actividad excepto el beneficio.

12 Webs diseñadas para el engaño del usuario. Probablemente sean mejores informáticos que empresarios de actividades. El posicionamiento viene pagado por el ardwords, pero no solo eso, la utilización de fotos  de otros lugares que no reflejan la realidad de la actividad, textos infames donde se valoran sus excelencias, información destinada a crear confusión para que la actividad sea lo que quieras buscar y no lo que realmente te vas a encontrar. Sobre valoración de currículos, falta de actualización, reflejo de actividades que no se hacen que solo sirven para el reclamo. Toda una ficción con el cebo de la super oferta.

 

ATENCIÖN No estamos hablando de empresas piratas, son empresas legalmente constituidas y en ocasiones con muchos años en el mercado, esto último no es una garantía absoluta, pues muchas veces venden la antigüedad como elemento diferenciador pero todos sus guías pueden ser nuevos o gente sin experiencia, y lo decimos nosotros que llevamos 26 años trabajando.

Nota: Realmente no sabríamos aconsejarte como encontrar una empresa fiable, pero nosotros apostaríamos por buscar compañías pequeñas, donde los dueños estén en activo y sean visibles en todo momento, ellos serán la imagen, la veracidad de la empresa y  por supuesto los que den la cara. Sí que desaconsejamos las macro empresas, que funcionan como maquinas sin alma, sin el factor y sentimiento humano tan imprescindible para este trabajo, donde el cliente deposita toda su confianza para realizar una actividad de riesgo. Esto no es una fábrica de embutidos, esto es una exposición al riesgo y sobre todo un acto de fe y confianza con la persona que nos guíe y la empresa que lo respalde.

 

Antonio Robledo ZAPA

 

 

En el mundo de las aguas bravas utilizamos la lectura de rio para interpretar una sección de rio en su descenso. No es más que identificar los diferentes accidentes y movimientos de las aguas para su utilización en la navegación. Cómo reconocer algo que nos puede beneficiar a la hora de buscar el camino correcto, o “línea”, en el argot riachero. La lectura de río es muy importante, ya que lo que vemos en la superficie nos permitirá avanzar o desistir en el intento.  Cuando el paso es imposible de hacer, nos encontramos ante un infranqueable. Ello no deja de ser relativo, pues deja de ser infranqueable cuando viene alguien y lo supera con éxito. Hoy por hoy se están bajando tramos que hace tan solo unos años nos parecían inverosímiles, pero el ser humano es fascinante y su capacidad de superación es cuanto menos asombrosa. La lectura de río se adquiere principalmente a través de la experiencia. Bajar ríos de diferentes gradaciones hacen que el hombre de las aguas blancas posea suficientes registros para poder acatar con solvencia los pasos. Los sustos son las vallas que nos colocan los ríos para superarlas. Saber con conocimiento de causa como retiene un rebufo o la succión de un sifón son situaciones que modelan y configuran a un hombre de río. Todas estas anomalías van a parar al saco del conocimiento.

Durante mi vida como kayakista anteriormente y paddle surfista de río ahora, he tenido miles de situaciones  esperadas y otras inesperadas en los ríos de los cinco continentes.  Una de las ecuaciones más difíciles en las aguas turbulentas es saber diferenciar entre lo que es un rulo y lo que es un rebufo. A priori parece fácil, pero en muchas ocasiones la cosa no está tan clara y, dependiendo de si es una cosa u otra, puede correr riesgo tu vida o al menos puedes llevarte un gran susto.  Este es el mejor indicativo de la experticie del hombre de río, pues a lo largo del ancho mundo he visto gente que aparentaba tener grandes conocimientos, y sin embargo no llegaba a diferenciar el rulo del rebufo. Y es que a veces es tan sutil la diferencia, que puede confundir. En conclusión, la lectura sirve para saber dónde puedes o no puedes meterte, hermano. También puedes intentar convencer a otro y que lo pruebe él, -Metete ahí  bro que no pasa nada, jejeje. Y si sale ya lo intento yo…