EL RAFTING O EL AUTOBÚS DE LAS AGUAS BRAVAS

 

El rafting o balsa neumática se ha convertido desde hace años en la actividad de río más solicitada. Su tamaño, su flotabilidad y estabilidad ha hecho que todo el mundo pueda gozar de un descenso por un río de aguas blancas.

No importa la edad, ni la condición física, esta embarcación realiza el sueño de cualquier persona. Si bien antes la reina de los rápidos era el kayak, hoy el rafting domina la mayor demanda de los deportes de río. Cualquier persona que sepa nadar puede realizarlo. Sólo hay que elegir una buena compañía que te ofrezca la seguridad y la experiencia de un buen guía, alguien capacitado para resolver los  imprevistos, sea un buen conocedor del río y sepa sacar lo mejor de cada persona.

¡Ojo! con la dificultad del río elegido, para principiantes no conviene que exceda del grado 3º ya que con esta dificultad la balsa vuelca, solo si el guía quiere. A partir del grado 4º y 5º la balsa puede sufrir vuelcos inesperados.

Desconfía de los precios baratos que ofrecen algunas compañías, pues para abaratar precios puede que el guía sea un becario o una persona sin experiencia. Los precios bajos son un indicativo de que algo anormal sucede. A veces por unos cuantos euros menos puedes pasar de unos momentos divertidísimos a un mal día lleno de malos recuerdos, entonces te acordarás de ese puñado de euros que pagaste de menos.

Para la práctica de rafting debes exigir que te ofrezcan al menos chalecos salvavidas (que ajuste bien) y casco.  Si el río tiene aguas frías un traje de neopreno.  Si el río es superior a 3º un kayakista de seguridad debería acompañaros. Las balsas tienen una capacidad de carga y de confort, si excede el número de personas, el raft deja de navegar correctamente.

El guía de rafting debe de realizar una ecuación difícil, ya que debe contar con la velocidad de las aguas, más la fuerza de remada que pueden imprimir la tripulación (una incógnita) siempre se le puede dar una solución certera con una buena lectura de río y una gran anticipación.

Existen dos tipos de balsas de rafting la normal donde cada miembro de la tripulación lleva su propia pala o el rafting de cuadro central donde el guía situado en una plataforma especial dirige el raft con dos remos largos situados a cada lado del barco.

Ya sabes algo más del rafting ahora elige bien la compañía y especialmente al guía que os va a acompañar en el descenso y a disfrutar con las aguas bravas.

Zapa Toni

 

 

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