El leash a la tabla de river SUP es lo que el eskimotage al kayak

Es inconcebible no comparar el kayak de aguas bravas con el SUP de aguas bravas, pues ambos hablan la misma lengua, la de las aguas de un cauce en movimiento. Durante muchos años he practicado el piragüismo en ríos de toda índole. Desde hace algunos años, me dedico al descenso de ríos en stand up paddle y he podido apreciar las similitudes y diferencias de estos dos tipos de embarcaciones.

Sin duda, hay un elemento peligroso en ambas disciplinas, que a su vez nos permite unas segundas oportunidades. El leash a la tabla de SUP es lo que el eskimotage al kayak.

El leash, o invento, que es el cable que nos une a la tabla, es un elemento que puede ser letal si no se sabe utilizar en un río y si no se acompaña de un sistema de suelta rápida en el chaleco salvavidas o cintura. Este sistema de zafado rápido debe sujetarse en un lugar que nos permita acceder fácilmente en el supuesto caso de que el cable sufra un enganche contra un obstáculo. Cuando nos sucede una situación de éstas, el propio leash nos genera un efecto ancla y nos sumerge hacia fondo del río, debido a la fuerza de la corriente en oposición. Esa  es la parte nefasta de su utilización, pero la mayoría de las veces ese mismo cable nos sirve para acercarnos  la tabla rápidamente hacia nosotros y poder subirnos a ella. De esta forma podemos evitar los posibles golpes contra las piedras o nadadas largas y angustiosas.

El eskimotage (palabra que viene del idioma eskimal, como kayak o anorak) es la técnica que utilizamos para volver a la posición correcta ante un vuelco en piragua. Éste se efectúa mediante una remada especial acompañada de un giro de cintura, que evita la necesidad de tener que salir del kayak e ir a merced de las aguas en un rápido. Esta técnica algo compleja tiene un nivel de exposición alto, pues el kayakista se encuentra boca abajo hasta su consecución y puede ser vulnerable a un posible golpe contra las piedras del fondo.

Las dos situaciones son comparables en cierta medida y conviene dominarlas técnicamente, pues, como hemos dicho, no quedan exentas de riesgo, aunque en su correcta utilización minimizan el peligro que conlleva la práctica del descenso de ríos de aguas blancas.

Zapa Toni

Comentarios

17 mayo, 2018
Muchas gracias por tus aportaciones técnicas. Se agradece la experiencia compartida.

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