Las 12 cosas que debes de saber antes de contratar una actividad de aventura

Suponemos que al contratar una actividad de aventura el riesgo será cero, pero no es así, riesgo existe siempre de lesionarse o accidentarse.  Esto se acentúa cuando contratas los precios más baratos en las ofertas que os plantean de una misma actividad entre un abanico amplio de empresas. ¿Cómo se entiende que varíe los precios tanto sí los gastos, materiales, guías e impuestos son exactamente los mismos?. – ¡Conseguí la mejor oferta del lugar para hacer rafting! ¿Qué significa esto? Que la empresa que ofrece esos precios debe abaratar de algún modo para conseguir los mismos o parecidos beneficios.

Por tan solo unos euros puedes tener una experiencia desagradable o que la recuerdes el resto de tu vida, como aquel día que pusiste tu seguridad y la de los tuyos en manos de un chollo, en una actividad de riesgo.

Os desvelamos como conseguir abaratar una actividad que conlleva ciertos requisitos de seguridad y una compleja estructura. Estas son 12 formas de deteriorar una actividad de riesgo en post de la seguridad.

1 Un guía no formado o sin experiencia suficiente. Estos suelen cobrar bastante menos que un guía profesional a cuya actividad se ha dedicado a formarse y a cultivarse en la materia. A menudo se recurre a becarios, sin conocimientos suficientes, estos no protestan y están dispuestos siempre a cambio de muy poco dinero.

2 Materiales no homologados o de dudosa procedencia (más baratos) a menudo en el rafting se  recurre a balsas chinas que se deshinchan a mitad de camino o no están preparadas para soportar las aguas bravas. Chalecos que ahogan más que salvan o cascos que bailan en las cabezas de los clientes.

3 Guías sin contrato,, otra forma de abaratar es no contratando al guía y pagarle un sueldo en negro para no tener que cotizar y resultarle más barato a la empresa, para poder ser más competitivos.

4 No pagar los impuestos correspondientes, saltarse el IVA y el resto de los impuestos. Si no se paga el IVA se obtiene un 21% más de ingresos para la empresa.

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5 Realizar trabajos extras no correspondientes a la labor de guiar, no solo guiar sino hacer de chofer, fotógrafo, animador, etc relajando los estándares de seguridad. La mayoría de las veces no remunerados.

6  Publicidad engañosa. Mentir en la información que se le da en la web, decir que la actividad dura 2 horas y en realidad dura 1 hora, de esta forma se pueden realizar varios turnos en un mismo día y rentabilizar el trabajo de un guía para la empresa.

7 Cero respeto por el medio ambiente, solo en sus webs verás que cuidan el medio ambiente como el que más y que forma parte de su decálogo, pero solo en el papel, porque no destinan nada de su tiempo a conservar la naturaleza donde recurren a ella para lucrarse. Sin contraprestación alguna al medio que les da de comer.

8 Desaparecer de la escena. Cuando se les busca después de la actividad para reclamar alguna incidencia, no aparecen por ningún lado, los más considerados dicen que no están en esos momentos y los más descarados ni siquiera responden a los teléfonos

9 No encontrar reseñas por ningún lugar para que el cliente no se ahuyente con lo que dicen otros clientes al verse sorprendidos por la baja calidad. Por otro lado se encargan de amortiguar las malas críticas poniendo reseñas falsas sobre valoradas. Para mitigar la negativas y subir la media.

10 Hacer cursos de monitores para conseguir instructores baratos en prácticas mal formados y en tiempo record. Así de esta forma podrán realizar las prácticas en sus empresas a costo cero, con el pretexto de la formación. Con esto se consigue que la persona pague por recibir la formación y a la vez trabaje gratuitamente. Todo beneficio.

11 Empresarios sin escrúpulos que ven oportunidad de negocio sin ningún tipo de cautela sobre el riesgo que están desarrollando sus monitores, Solo ven números fuera sentimientos, precauciones y riesgos. Si vienen borrachos una despedida de soltero, no pueden negarse los guías a no aceptar gente que no se encuentran en sus plenas condiciones físicas ni psíquicas. Estas empresas son cada vez más frecuentes y realmente son muy perjudiciales para el sector, pues les da absolutamente igual todo lo que concierne a la actividad excepto el beneficio.

12 Webs diseñadas para el engaño del usuario. Probablemente sean mejores informáticos que empresarios de actividades. El posicionamiento viene pagado por el ardwords, pero no solo eso, la utilización de fotos  de otros lugares que no reflejan la realidad de la actividad, textos infames donde se valoran sus excelencias, información destinada a crear confusión para que la actividad sea lo que quieras buscar y no lo que realmente te vas a encontrar. Sobre valoración de currículos, falta de actualización, reflejo de actividades que no se hacen que solo sirven para el reclamo. Toda una ficción con el cebo de la super oferta.

 

ATENCIÖN No estamos hablando de empresas piratas, son empresas legalmente constituidas y en ocasiones con muchos años en el mercado, esto último no es una garantía absoluta, pues muchas veces venden la antigüedad como elemento diferenciador pero todos sus guías pueden ser nuevos o gente sin experiencia, y lo decimos nosotros que llevamos 26 años trabajando.

Nota: Realmente no sabríamos aconsejarte como encontrar una empresa fiable, pero nosotros apostaríamos por buscar compañías pequeñas, donde los dueños estén en activo y sean visibles en todo momento, ellos serán la imagen, la veracidad de la empresa y  por supuesto los que den la cara. Sí que desaconsejamos las macro empresas, que funcionan como maquinas sin alma, sin el factor y sentimiento humano tan imprescindible para este trabajo, donde el cliente deposita toda su confianza para realizar una actividad de riesgo. Esto no es una fábrica de embutidos, esto es una exposición al riesgo y sobre todo un acto de fe y confianza con la persona que nos guíe y la empresa que lo respalde.

 

Antonio Robledo ZAPA

 

 

El 1 de abril de 1995 Nace un proyecto de vida llamado kalahari expediciones y aventuras. Hoy 1 de abril 2020 cumplimos 25 años

Quiero agradecer de corazón a todos aquellos guías , amigos, allegados,  clientes que se han convertido en amigos y gentes que decidieron visitarnos alguna vez.

Podemos decir que hemos tenido una existencia de película, han sido 25 años de disfrute continuo. Empezamos con 10 arneses, 2 cuerdas, 10 kayaks, 15 neoprenos, y nos lanzamos a la aventura, nunca mejor dicho a la aventura de vivir intensamente de lo que nos gustaba, siempre con el respeto, la seguridad y la responsabilidad de hacer feliz a la gente que depositaba en nosotros su confianza y tiempo libre. Fuera de lo que ha sido el trabajo hemos sido gamberros, divertidos y un tanto ácratas.

Al principio nos encontramos con un paraíso para nosotros solos (el río Cabriel) sin normas, podíamos hacer lo que quisimos nunca nos portamos mal con nadie y menos con la naturaleza. Un poco hippies si que éramos, aunque más happys (felices), que hippies.  Poseíamos un Land Rober donde nunca íbamos menos de 10 personas,  a veces hasta subidos en el techo, no había restricciones. Hoy todo ya ha prescrito y las normas son otras. Los que nos conocían querían quedarse a vivir con nosotros. Teníamos una casa lo más parecido a una comuna. Todo el mundo era bien venido. La casa estaba llena de literas, cada pared era de un color, teníamos un corralito donde montábamos cada noche un sarao diferente, cuando no eran los timbales, alguien se lanzaba a contar chistes o a cantar. O cualquier cosa que te imaginaras o más. Los vecinos alucinaban, pero estaban contentos de que allí estuviéramos Cuando nos fuimos, nos echaron de menos, porque ante todo respetábamos. Nuestra vida desenfadada hacia que el que venía nunca se le olvidará ese fin de semana.

Dejémoslo bien claro, no vendemos riesgo, vendemos aventura y como su propio nombre indica es una acción o un deporte de resultado incierto. Mostramos la naturaleza sin domesticar, tal y como es. Para ello nos servimos de embarcaciones, arneses o cuerdas. Si alguien pretende que le garanticemos la seguridad total, le respondemos: Que simplemente eso no existe en ninguna faceta de la vida, ¿cómo la vamos a ofrecer nosotros?. Las actividades o aventuras que ofrecen las empresas de turismo activo, y que algunos por darle enjundia les llaman malamente deportes de riesgo, (como si los otros deportes carecieran de riesgo alguno). Un simple partido de fútbol de solteros contra casados genera diez veces más de lesiones que nuestros deportes de aventura. Recientemente ha habido un fallecido practicando rafting en Montanejos (río Mijares, Castellón) los medios de comunicación se han encargado de difundirlo como si nunca hubiera habido un fallecido practicando deporte.  Al parecer el pobre hombre murió de un ataque cardíaco, algo imposible de detectar previamente. A cualquiera que trabajamos en este maravilloso oficio de guía nos podría haber pasado, aun teniendo la mayor experiencia y conocimientos sobre el medio, nadie queda exento de un incidente de tal calibre. Esos mismos medios de comunicación no resaltan la cantidad de fallecidos, por diferentes causas, que producen los deportes convencionales. En comparación con los deportes de aventura no hay parangón. El guía  es el primero en extremar el cuidado de sus clientes, sin eximirse de la dificultad que ofrece el paso o el lugar en sí.  Los consumidores de estos deportes son conscientes de que también deben de poner la atención sobre lo que están haciendo y actuar en precaución, porque saben que hay un factor que no depende del guía, ni de las herramientas que utiliza, sino de la propia naturaleza cambiante y caprichosa. Por eso y porque las estadísticas nos lo confirman practicar deportes de aventura es menos lesivo que el fútbol.” Con todos nuestros respetos al fútbol y sus practicantes”.

 

Antes de comprar una actividad de riesgo o de aventuras deberías conocer lo que vas a contratar. ¿Estas seguro de que la compañía es fiable de verdad?, ¿Te van a otorgar un guía con los conocimientos suficientes?, ¿Está titulado y que título tiene?, ¿Conoce el terreno?, ¿Qué experiencia tiene?, ¿Está asegurado?, ¿El material está homologado?, ¿Cuál es su curriculum?. Todas estas cosas deberían contemplarse y antes de contratar una empresa deberíamos contratar antes al guía. Las empresas por muchos años que lleven no son garantía de que sus trabajadores son los ideales. No son las empresas las responsables, son los guías en los que recae la responsabilidad y los que físicamente y materialmente te llevaran a esa aventura que has contratado.

Un conocido empresario del marketing denunció en un encuentro de empresarios del sector, la falta de profesionalidad de las personas que imparten este trabajo. L os empresarios del turismo activo se sintieron ofendidos y falto tiempo para señalar que en sus empresas eso no ocurría. Quizás alguna empresa tuviera razón pero la mayoría cargaban sobre sus guías el peso de los precios bajos y una mala remuneración. No voy a decir que la culpa siempre es de los empresarios sin escrúpulos también los guías se infravaloraban al aceptar condiciones vergonzosas. Sueldo bajos, muchas horas y sin contrato. Son algunas de las denigrantes condiciones de trabajo a las que son sometidos y aceptados. Esto no incentiva al guía a seguir formándose o seguir aprendiendo y creciendo como profesional. Una vez escuché a un guía decir  – De todas formas se va a cobrar lo mismo hayas subido el k-2 o el monte de tu pueblo.

Cada vez más se suele utilizar gente en prácticas para la realización de actividades, los conocidos como becarios, a veces delegando responsabilidades de guía sin estar formados o preparados.  Mano de obra barata que no se queja, ni plantea problemas a la empresa y que generan pingües beneficios.

Pero ya puestos a cargar tintas, también lo hago con el consumidor de estas actividades de aventura. La mayoría de los usuarios buscan el precio más bajo. Él que más te ofrece por menos dinero. Gran error, esto inevitablemente te lleva a un mal servicio o a una actividad mediocre y otras veces a un peligro evidente. Las webs de las empresas no son una garantía de veracidad, suelen mentir bastante y engañar con imágenes de otros lugares o de archivos comprados.  El cliente no es consciente que está contratando actividades de riesgo y que mucho de ese peligro se evitaría con un guía formado y experimentado.  Buscar la oferta implica que no vas a tener a los más profesionales a tu lado y lo que podría  ser una experiencia fabulosa se puede convertir en desagradable y otras “las menos afortunadamente” en tragedias. ¡Ten cuidado! En el turismo activo Lo barato sale caro.

Zapa guía de aventuras