Hace algo más de dos años, sentado en mi lugar favorito, recibí un mensaje por el facebook, comentándome la posibilidad de descender el río Gambia en stand up paddle – SUP.

Consistía en montar una expedición bajo mi dirección técnica como especialista en ríos, viajes y expediciones. Aquella misma noche no pude dormir pensando en ello.

1 Día. Salida desde Valencia 7.00 horas y Alicante 9.00 h. cruzaremos el estrecho sobre las 17,00 h. aprox. Algeciras-Tanger cruce de la frontera y llegada a Chauen.

2º Día. Día para conocer Chauen una de las ciudades más bonitas del mundo, recorreremos su ensortijada medina añil, la famosa plaza y sus innumerables chiringuitos donde podremos saborear el té con hiervas frescas, aprovecharemos para introducirnos en su fascinante cultura y rica gastronomía. Veremos la puesta de sol desde la mezquita de los españoles.

3º Día. Nos dirigiremos a las montañas para comenzar nuestro trekking de dos días. Nos adentraremos por el río Farda cruzaremos por el puente de dios (Alkantara Rabi) para continuar hasta una aldea donde pasaremos la noche. Durante el trayecto nos acompañará un guía local y un mulero para facilitarnos la intendencia y portear lo que hiciera falta. La ruta dura 5 horas aprox. Los paisajes alucinantes nos cautivarán desde el primer momento.

4º Día. Nos despertaremos con el canto del gallo en pleno Rif, lo primero que nos encontraremos será un desayuno rico y variado todo exclusivamente de productos de las montañas. Cargaremos nuestros mochilas y reanudaremos el trekking apartir de aquí estaremos rodeados de una vegetación de alta montaña hasta llegar a un collado para descender hasta el propio Chauen. Unas 5 aprox. Allí nos esperará la mágica ciudad donde pernoctaremos en la ya familiar Chefchauen.

5º Día. Tomaremos la furgoneta para dirigirnos hacia la costa mediterránea de marruecos hasta la ciudad costera de Oued Lau, donde nos espera un rico tajine de pescado para comer, tras el ágape recorreremos los pueblos y paisajes de la costa hasta llegar hasta nuestro destino. Nos instalaremos en el hotelito con vistas al puerto y disfrutaremos del último pueblo auténtico del mediterráneo. Por la tarde realizaremos un paseo hasta las magníficas calas secretas del Rif, Un auténtico lujo oculto a la mayoría de turistas que visitan Marruecos.

6º Día. Día de relax y de integración con el pueblo marroquí. Sin hora de levantarse adoptaremos el ritmo de las gentes del lugar día especial para poder charlar con los lugareños y explayarnos ricamente, podremos deleitarnos de las salidas de los barcos pesqueros y del bullicio portuario del lugar. Por la tarde iremos a visitar en patera la espectacular costa acantilada del lugar donde el mar ha horadado la roca y creado cavernas en las paredes rocosas, podremos practicar el SUP (stand up paddle) y darnos unas desestresantes remadas por el mar si este nos lo permite. Cosa nada difícil.

7º Día. Tras el desayuno pondremos rumbo hacia el otro mar de marruecos, la costa atlántica. Atravesaremos las montañas rifeñas, pasando por la famosa ketama y sus majestuosos bosques hasta arribar a la ciudad costera de Larache, nos alojaremos en el confortable e histórico hotel España, situado en la misma plaza España una plaza elíptica que da vida a numeroso cafes entrañables, como el café Lixus un precioso bar de principios del siglo XX decorado y mantenido en plena forma a escasos metros del balcón atlántico. Por la tarde visitaremos la medina para acabar en el activo puerto pesquero de Larache donde cenaremos los mejores y más frescos productos del océano africano.

8º Día. Nos trasladaremos a la ciudad de Ashila a tan solo 30 km de Larache, pero antes de camino nos desviaremos para visitar momentáneamente un kromlech. Un yacimiento megalítico, monumento circular de carácter ritual de finales del neolítico. Continuaremos hacia la cuidada villa, considerada como la ciudad más limpia de todo Marruecos y refugio de artistas. La medina posee numerosos murales hechos por artistas locales y extranjeros. Nos alojaremos en una casa situada dentro de la medina, los que lo deseen pueden dedicar la tarde al shoping en las numerosas tiendas o bien elegir desplazarnos a las playas próximas para darnos un baño y practicar el surf con las tablas de SUP. Al caer la noche nos iremos a un Hamán para darnos un baño al más puro estilo marroquí.

9 Día. Después de desayunar pondremos dirección a Tanger para tomar el ferry que nos devolverá a la península ibérica y con un poco de suerte podremos ver los delfines que tanto abundan por el emblemático estrecho de Gibraltar. Viaje de regreso a Alicante y valencia, hora prevista de llegada 21,00 aprox.

Dos días de inmersión en la naturaleza de un río.

Primer día hora de encuentro a las 11,00 h.

Lugar de quedada en la base de Kalahari de Venta del Moro

Recibimiento y conoceremos al resto de compañeros que nos acompañaran en esta aventura.

Reparto del material. A los participantes se les entregara el material necesario para la navegación: traje de neopreno, chaleco salvavidas, casco y pala

Embarcaciones disponibles para la  aventura:

 

Si deseas vivir un día cargado de emociones y conectar con el río te proponemos hacer dos actividades en un solo día.

Por la mañana:  Descenso en rafting por el tramo de Tamayo, donde podrás saborear las aguas bravas del río Cabriel aprenderás a manejarte y a disfrutar en grupo por uno de los tramos más movidos de este cristalino río. 2 horas de disfrute que te darán conocimientos suficientes para conocer las peligros,  las emociones y las fuerzas de las aguas vivas.

Acabado el tramo pararemos a comer un Pic-nic que la organización nos tendrá preparado.

Sin habernos quitado el neopreno comenzamos la segunda aventura: river SUP  o paddlel surf en río. Tras una charla explicativa sobre el funcionamiento de esta embarcación comenzaremos el descenso por un tramo de aguas vivas pero más sencillo que el anterior, es asombroso como en 5 minutos ya se le ha cogido la técnica y el funcionamiento de esta novedosa y espectacular actividad, El ir de pie sobre una tabla nos depara sensaciones muy diferentes, la visión y la sencillez del manejo  asombra a todo aquel que lo prueba. La bajada dura entre una hora y hora y media aprox. 

Hora de quedada: 10,00 h. En Venta del moro

Hora de finalizada la actividad en el río 17 h. Aprox

PRECIO 65 €

Qué traer?

Bañador

Zapatillas deportivas par mojar (unas zapatillas viejas de deporte es suficiente), no traer chanclas.

Protector solar y toalla.

 

 

El rafting o balsa neumática se ha convertido desde hace años en la actividad de río más solicitada. Su tamaño, su flotabilidad y estabilidad ha hecho que todo el mundo pueda gozar de un descenso por un río de aguas blancas.

No importa la edad, ni la condición física, esta embarcación realiza el sueño de cualquier persona.

Una de las cosas más importantes que debes saber sobre el RIVER SUP.

Cuando navegamos por un río en una tabla de stand up paddle, debemos de preocuparnos principalmente de una cosa: COMO CAER. Aprender a caer es un arte que se aprende a través de la experiencia, pero aquí os vamos a resumir en unos pequeños consejos.

Es inconcebible no comparar el kayak de aguas bravas con el SUP de aguas bravas, pues ambos hablan la misma lengua, la de las aguas de un cauce en movimiento. Durante muchos años he practicado el piragüismo en ríos de toda índole. Desde hace algunos años, me dedico al descenso de ríos en stand up paddle y he podido apreciar las similitudes y diferencias de estos dos tipos de embarcaciones.

Sin duda, hay un elemento peligroso en ambas disciplinas, que a su vez nos permite unas segundas oportunidades. El leash a la tabla de SUP es lo que el eskimotage al kayak.

El leash, o invento, que es el cable que nos une a la tabla, es un elemento que puede ser letal si no se sabe utilizar en un río y si no se acompaña de un sistema de suelta rápida en el chaleco salvavidas o cintura. Este sistema de zafado rápido debe sujetarse en un lugar que nos permita acceder fácilmente en el supuesto caso de que el cable sufra un enganche contra un obstáculo. Cuando nos sucede una situación de éstas, el propio leash nos genera un efecto ancla y nos sumerge hacia fondo del río, debido a la fuerza de la corriente en oposición. Esa  es la parte nefasta de su utilización, pero la mayoría de las veces ese mismo cable nos sirve para acercarnos  la tabla rápidamente hacia nosotros y poder subirnos a ella. De esta forma podemos evitar los posibles golpes contra las piedras o nadadas largas y angustiosas.

El eskimotage (palabra que viene del idioma eskimal, como kayak o anorak) es la técnica que utilizamos para volver a la posición correcta ante un vuelco en piragua. Éste se efectúa mediante una remada especial acompañada de un giro de cintura, que evita la necesidad de tener que salir del kayak e ir a merced de las aguas en un rápido. Esta técnica algo compleja tiene un nivel de exposición alto, pues el kayakista se encuentra boca abajo hasta su consecución y puede ser vulnerable a un posible golpe contra las piedras del fondo.

Las dos situaciones son comparables en cierta medida y conviene dominarlas técnicamente, pues, como hemos dicho, no quedan exentas de riesgo, aunque en su correcta utilización minimizan el peligro que conlleva la práctica del descenso de ríos de aguas blancas.

Zapa Toni


Escapar siete días no es mucho tiempo, pero si te propones un viaje desorganizado puede dar para mucho. Una semana era el tiempo del cual disponía. Efectivamente, no era mucho, aun así era un buen tentempié para un viaje más lejano en un futuro.

¿Dónde y qué es lo que quiero ? me pregunté. Un buen clima, un lugar barato y a ser posible exótico y donde pudiera correrme una bonita aventura. De repente me llego la inspiración: el Nilo. Entré en fase de ensoñación… y en una hora fragüe todo mi viaje.

Un día para ir, otro para volver y cinco días bajando el río Nilo en stand up paddle, SUP. Siempre quise conocer Egipto ¿y quién no?. No quise informarme sobre el país, decidí conscientemente estar lo más desinformado posible, exceptuando un viejo libro sobre la historia de los Egipcios de Isaac Asimov que saqué de la biblioteca. Al contrario de planificar el viaje milimétricamente, sin apenas dejar espacio a la sorpresa, decidí dejarlo todo en manos de la improvisación, mi espacio natural, donde mejor me muevo y donde obtengo mis mejores resultados.

El terrorismo más reciente desaconsejaba un viaje a este país, pero eso me sonaba como lo de no visitar España en la época de ETA. Además, que hubieran matado a más de trescientas personas esa semana en una mezquita sufí indicaba que lo que les interesaba era la cantidad de asesinados. Yo iba solo, así que no les traía a cuenta. Durante el viaje pude comprobar el desastre de una economía donde basan toda la riqueza sobre un solo sector, el turismo: ¡Ojito!

El viaje empezaba mal… como todos los grandes viajes. Torpe de mí, perdí el vuelo de Madrid a El Cairo y tuve que sacarme otro vuelo rápidamente, con lo cual ya dejo de ser la ganga prevista.
Desde el Cairo tomé otro vuelo hacia Luxor, donde pretendía comenzar mi singladura, pero no, una exclusa rompía mi recorrido. Entonces decidí empezar en Aswan (Asuán en castellano) y ya veríamos donde llegaría…

Luxor me pareció insoportable, la cantidad de liantes por metro cuadrado superaba mi paciencia. Sin turistas, los buscavidas se hacían notar más y las constantes interrupciones en mi deambular por el zoco sobrepasaban lo esperado (me recordaban los tiempos de la medina de Fez). Varias veces se me insinuaron hombres lascivamente de una forma descarada, lo que me sorprendió en un país con fuerte presencia religiosa. Yo deseaba meterme al río lo antes posible, pero tuve que pasar la noche allí para tomar el tren a Aswan al día siguiente. Aun me dio tiempo de visitar el templo de Luxor y maravillarme de las estatuas, obeliscos, columnatas y, sobre todo, la escritura jeroglífica de sus muros.

El templo de Luxor data de las dinastías XVIII Y XIX consagrado al culto de la divinidad Amon- Ra, dios de los cielos, aunque todas las dinastías aportaron o quitaron cosas, desde Ramsés II, Akenatón a las dinastías ptolomaicas. Este yacimiento forma parte de la antigua Tebas, capital del alto Egipto.

Aswan es conocida por su famosa presa, una obra de ingeniería que revolucionó el mundo. Se acabó en 1970 y generó un lago de casi 500 kilómetros de longitud. Hubo que trasladar las ruinas de Abu Simbel para no ser inundadas y reguló las incontroladas crecidas del Nilo. Domesticaron sus aguas definitivamente, arrebatándole el limo que año tras año dejaba en sus campos una capa de fértil sedimento. Sorprende las aguas tan limpias que salen de sus fondos y que van degradándose poco a poco por la injerencia humana y los fertilizantes químicos que suplen el antiguo limo. ¡Una lástima! En el tramo que descendí puede decirse que las aguas fueron limpias en todo momento.

Aswan me pareció mucho más amable que Luxor. Durante el viaje en tren, entre los pocos turistas que había, conocí a una chica coreana que viajaba sola y que resultó vivir en Valencia. Enseguida la adopté o más bien me adoptó ella, pues me facilitó un hotel por tres euros. Por la tarde nos acercamos al puerto donde se nos ofrecían falucas (barcos veleros que surcan el Nilo desde la antigüedad) y cruceros. Me había preparado el viaje para poderlo hacerlo solo, en completa autonomía, pero ir acompañado de una faluca me empezó a gustar como ideay finalmente fue todo un acierto. Perdí un día de descenso, pero tampoco era importante, lo verdaderamente trascendente fue elegir bien la faluca con su tripulación. De los múltiples ofrecimientos elegí el que más buen rollo me daba y el que mejor viaje me podría dispensar, pues debíamos de compartir cuatro días juntos.

A la mañana siguiente nos pusimos en marcha. La coreana decidió acompañarme el primer día. Zarpamos del puerto fluvial y me dispuse a hinchar mi tabla de SUP, rápidamente me tiré al río y comencé a remar y a sentirme faraón en aguas nilíticas. Creo que al parecer he sido la primera persona en descender sus aguas en Stan Up Paddle. Pero si no es así y hubo un pionero, me da igual, pues en todo tiene que haber un primero y un segundo (incluso un tercero).

El río me ofrecía una panorámica sin meandros y con un valle poco pronunciado. Su anchura oscilaba entre trescientos y quinientos metros. Podría decirse que sus aguas eran simplemente previsibles y aunque ligeramente se apreciaba cierta corriente, en ningún caso podía a llegar considerarse rápidos. En el centro era donde más podía sentirse el desplazamiento de sus aguas y en sus rozadas orillas apenas se distinguía.

Pronto empecé a ver lo que sería la belleza del Nilo, un gran río, donde el desierto saharahui intentaba asomarse curiosamente y en ocasiones lo conseguía llegando a tocar literalmente sus aguas. La vida cotidiana del río fluía y yo con ella.

La faluca bregaba contra los vientos del norte obligándola a ceñir constantemente, de orilla a orilla, acompañada de una ligera corriente. En ningún momento los vientos fueron fuertes. Se reducían a una suave brisa.

La tabla me permitía acercarme a cualquier punto deseado, sin la más mínima complicación. Podía acceder a cualquier lugar. El sol caía lentamente sobre el horizonte envolviendo el ambiente en un halo de paz y de sosiego entre los exuberantes palmerales y el dorado e inerte desierto.

Las noches las pasaba en la faluca, donde la cubierta se convertía en una cama de dimensiones colosales. Al caer el sol buscábamos una playa amable para varar la embarcación y poder descansar bajo un cielo africano.

Me acompañaban en mi aventura dos nubios, de nombres Hamada y Tarik, que no sólo hacían navegar la faluca magistralmente, sino que también cocinaban y preparaban el té mañanero y a toda hora también. Durante una noche al calor de una hoguera en la playa, hicieron sonar una darbuka para acompañar canciones que nunca antes escuché.

En mi palear por el río podía visitar y entablar conversación en mi precario árabe. Pescadores, pastores o gentes del Nilo me saludaban, no sin cierta curiosidad, pues parecían no haber visto a nadie flotar de pie sobre sus aguas. Hasta los cruceros solían saludar efusivamente. En algunos podía apreciar incluso la envidia que les proporcionaba. Se encontraban encerrados en sus grandes barcos a modo de pecera de máximo confort, recorriendo en varios días la ruta de Luxor-Aswan y viceversa.

La tabla de SUP me proporcionaba cierta ventaja sobre la faluca. Eso me permitía adelantarme a los lugares más interesantes. Para mí todo era fascinante, pues carecía de información previa. El tercer día en la orilla izquierda (mucho menos poblada que la del margen derecho) había unos pequeños acantilados de no más de veinte metros. Allí me dispuse y cuál fue mi sorpresa, que en la propia pared había como unas cuevas o nichos excavados en ellas. Varé mi tabla y me encaramé por la pared, escalando hasta alcanzar las cuevas. Dentro pude ver unos relieves de figuras egipcias e inscripciones. La emoción me embargaba, me sentía egiptólogo, qué digo egiptólogo, me sentía Indiana Jones. Ni que decir tiene que aquel pequeño hallazgo me produjo más emoción y sensaciones que las mismísimas pirámides de Guiza.

Por supuesto que no descubrí nada, era el yacimiento de Gebel Silsileh, pero tropezarse con algo inesperado fue de las mejores cosas que me dispuso este magnífico viaje. El día anterior pude parar y visitar el yacimiento de Kom Ombo, templo consagrado al dios Sobek, con cuerpo humano y cabeza de cocodrilo, señor del Nilo y de la fertilidad. También fue la primera ciudad importante que encontré, donde pude recargar baterías y hacer una incursión urbana.

El Nilo, a pesar de estar enclavado en puro desierto, no se puede considerar un río desierto, pues alberga mucha vida. Todo gira alrededor de él. Lo extraordinario es que apenas se ven poblaciones desde el agua. Las crecidas no permiten construcciones en primera línea del cauce. Las poblaciones existen, pero no se dejan ver. Se encuentran dentro de los palmerales y zonas de huerta con cultivo variado. El río irriga las vegas a ambos lados y allí es donde la gente hace su vida. Pocos son los que visitan sus orillas. Esto genera una sensación de aislamiento y de naturaleza casi salvaje.
Tras haber digerido el viaje y ya de regreso en España, me viene a la memoria las sensaciones únicas de los atardeceres y amaneceres en el río, cuando cesan los vientos y la superficie se hace lisa y suave en tonos mercúreos que invitan impetuosamente a remar la quietud de sus aguas o saludar la rica y variada avifauna que puebla sus orillas, con sus búfalos de agua y camellos pastando la verde hierba a un paso del implacable y tórrido desierto o como las bandadas de ibis negros sobrevolaban el liso río.

Tras conocer y navegar muchos ríos por el mundo, puedo decir con conocimiento de causa, que el Nilo es un lugar único en el mundo. No es de extrañar que surgiera la historia en este lugar hace unos siete mil años. Un paraíso donde se producían los excedentes suficientes, como para poder pensar no sólo en las necesidades básicas. Un enclave aislado protegido: a un lado por el vasto y extenso Sahara y al otro por el mar Rojo, aislado de invasores y amenazas. Sol durante todo el año y agua suficiente para producir alimentos sobrantes para su población y más.

El navegarlo en SUP ha sido una experiencia que nunca olvidaré y el ir acompañado por la faluca me ha facilitado toda la intendencia necesaria para que el descenso del río se convirtiera en un auténtico placer de dioses. Todo ello con el permiso de Horus, Osiris, Isis, Thot y otras deidades que me permitieron surcar el único de los grandes ríos que fluye de sur a norte.

Mi viaje concluyó en El Cairo. A propósito, me dejé a modo de postre la visita de las pirámides de Guiza, donde Keops, Kefrén y Micerinos acabaron de bendecir mi corto, pero intenso periplo por la cultura del gran río Nilo.

Documental completo que grabamos en el río Cabriel

Sobre la experiencia de un especialista de mar en Stand up Paddle,  SUP,  al conocer un río de aguas bravas.

Y las diferencias que supone una corriente que no cesa en un marco incomparable.

Todo transcurre en Venta del Moro y en el cañón de las Hoces del Cabriel.

Con toda la belleza de imágenes grabadas a pie de río y a vista de dron.

 

Curso de seguridad y rescate en aguas vivas
¿Sabrías que hacer en una situación de peligro en un río?
Rescatarse a uno mismo “autorrescate” día 1 y rescate a compañeros día 2.
Cómo evaluar y cómo resolver acertadamente situaciones imprevistas de riesgo en aguas vivas.
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En este vídeo del descenso de las Hoces del Cabriel tienes un poco de todo.
Aunque no es específico de seguridad y rescate, para grabarlo sí que aplicamos técnicas de seguridad y rescate… Que te diviertas!

Este viaje por el norte de Marruecos comprende unas características especiales. He intentado no crear un viaje demasiado trepidante de cada día en un lugar (al final mucho viajar y no vemos nada), sino que busco permanecer varios días en un mismo alojamiento para poder sacarle partido al destino e intentar en la medida de lo posible la mayor integración. Mezclar lo rural, lo deportivo, la costa, las ciudades que visitamos no son las típicas de Marruecos, intento evitar la adulteración del turismo en post de lo genuino, en todas ellas conozco gente local que nos facilita el acceso a su cultura ( a veces incluso de sus casas) sin dejar de comprender que en el fondo somos huéspedes de un hospitalario país con muchas más cosas en común de lo que pensábamos. Un país amable, abierto, divertido donde compartimos un mismo sentido del humor, un pueblo rico culturalmente, unas de las mejores gastronomías del mundo. Una naturaleza variada y fascinante. Un pueblo que nos conoce mejor de lo que los conocemos a ellos, donde hemos compartido parte de nuestra historia antigua y reciente.  Donde nos dejaron un legado cultural impagable, más de 25.000 palabras del castellano vienen del marroquí, no son pocas.

¿Por qué el norte? Sencillamente porque en el fondo es lo más exótico y sorprendentemente, lo menos visitado y lo más desconocido. Muchos conocen nuestro idioma y muchos son de origen andalusí  de lo cual es un motivo de orgullo. Los destinos que vas a conocer en este viaje (muchos de ellos ni siquiera vienen en guías o libros), son lugares que a través de más de 30 años trabajando como guía han sido elegidos y seleccionados por mi mismo como los más especiales. Aun así Marruecos es un auténtico enigma y todavía a día de hoy sigo encontrando lugares idílicos.

En el fondo es un pueblo regado intrínsecamente por el mediterráneo, será por eso que los españoles nos sentimos tan bién aquí o quizás porque es uno de los países más bonitos del mundo. No lo sé… lo que sí sé, es que cualquier tipo de prejuicio se esfuma cuanto pones el pie al otro lado del estrecho y esto automáticamente deja de convertirse en malo para convertirse en fascinación.

 

Españoles marroquís Joya, merhaban.
Españoles marroquís hermanos, bienvenidos.

 del 7 al 15 de octubre

Llámanos y apúntate

Ven un fin de semana o una estancia de uno o varios días con nosotros a disfrutar del GLAMPING en Kalahari.

¿Que qué es el glamping? Es hacer camping pero con glamour, es una nueva tendencia de volver a lo natural, a la acampada y al contacto con la naturaleza pero de una forma original, divertida y cómoda. Nosotros te lo proporcionamos.

En Venta del Moro. Si contratas dos o más actividades, te ofrecemos pernoctar en nuestro campamento único y genuino.

Hemos confeccionado unos TIPIS (tiendas de campañas de indios) de 5 metros de diámetro, super confortables con tu cómodo colchón. Donde podrás combinar aventuras por el día y un lugar especial para dormir por la noche. ¡¡ A qué esperas!! Vive el GLAMPING con Kalahari. Con tu pareja, con tus niños o con tus amigos. Tendrás una experiencia para recordar toda la vida.

Kalahari Aventuras

Kalahari Aventuras

Kalahari Aventuras

Kalahari Aventuras

Todo empezó en el 2008 cuando le propuse a un amigo descender en SUP un río, aquel día recuerdo vino la televisión a grabarnos, tras esa experiencia decidí comprarme una tabla y tirarme al río. Mis inicios fueron frustrantes pero sabía que persistiendo daría con la fórmula. Fueron años de ensayo-error-ensayo-error hasta que, poco a poco, viendo las reacciones de la tabla respecto a las corrientes, encontré soluciones que me llevaban a tener un control sobre la tabla y una buena navegación

Me caí lo que no esta escrito de todas las formas de todas las posturas, contra todas las piedras. Tuve que soportar ironías y risas de la gente del río, otros me apoyaban y me animaban, estos son en los que basé mi insistencia, hasta que deje de caer y empecé a despertar curiosidades, años después todo el mundo quería probar.

Zapa SUP en río

En el 2011 compre las primeras tablas y ahí inicié la actividad con clientes. Hoy organizamos descensos de un día, cursos de iniciación y avanzados. En el 2013 hicimos la primera carrera de river sup, ese mismo año bajé el Nogera Pallaresa con piragüistas de primera línea, los cuales quedaron fascinados. En 2014 conocí a mi homólogo americano Dan Gavere, el pionero en EEUU. Él desarrollo la técnica en el Colorado y yo en el Cabriel, ¡casi nada!.

El otoño pasado realicé una gira por ríos del Pirineo y del Norte compartiendo descensos de muchos ríos que por primera vez se descendían en SUP.

Este 2015 hemos organizado, junto con la Federación Española de Surf, el primer circuito nacional que se celebra en el mundo. Un evento que sentará precedente en el mundo del SUP en ríos.

Todo esto ha sido gracias a la NO ayuda de instituciones municipales, regionales y nacionales, a las cuales les debemos el apoyo a emprendedores.

El mayor y mejor parque infantil al que puedes llevar a tu hij@. Si algún día decides llevar a tu hijo a EuroDisney, piénsalo antes, las dunas del Sahara están igual de lejos, no cobran entrada y puedes quedarte a dormir bajo las estrellas gratis. A nuestros hijos les sobran Disneylandias y pantallas y les faltan amplios horizontes, naturaleza y más tiempo con sus papis.

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